Aunque ya era popular entre los jóvenes, como demuestra la ópera-rock de los Who Tommy (1969), protagonizada por un sordociego superdotado para el pinball, el juego se convierte en un entretenimiento universal a finales de los 70, tras la introducción de la electrónica, aunque poco a poco será desplazado por los incipientes videojuegos.
En 1978 Gottlieb lanza “Dragon”, con diseños de Gordon Morison (1930-2000), uno de los artistas más importantes del mundillo del pinball. Se trata de una criatura de aspecto dinosauroide que no tiene otro atributo draconiano (ni alas, ni lengua viperina, ni cuernos…) que su afición a escupir fuego. Morison tomaba su inspiración en buena parte del mundo del cómic y, de hecho, también participó de él, dibujando dinosaurios en “The Prehistorical Dinosaur” (1996, Scooby Doo #8), con guión de Mike Kirschenbaum.
Ese mismo 1978 aparece también “Middle Earth” (la serie animada del Hobbit de Rankin-Bass aún se emitía en televisión, aunque sólo toman de Tolkien el nombre de la maquinita). George Opperman (1935-85), autor del logo de Atari, realizó los diseños ambientándose en un mundo perdido futurista que también pudo estar influido por el King Kong de Dino de Laurentis (estrenada en diciembre de 1976) y la Godzilla-manía de finales de los 70.
En 1994 Williams lanza un pinball basado en la versión con actores de The Flinstones, pero una vez más, la mayor fuente de inspiración en materia dinosauriana, también en el mundo del pinball, ha sido Jurassic Park (1993) de Steven Spielberg.
Aparte estarían los pinball “de juguete” en tamaño reducido para niños (como “Dino Rush” o “Toy Story”) o las versiones digitales de esos juegos, esto es, los videojuegos basados en las máquinas de pinball, que sería otro terreno donde podrías encontrar “The Good Dinosaur”, basado en el filme de Pixar, “The Lost Continent”, etc.
Curiosamente, si las tragaperras de videojuegos terminaron con los pinball, mientras aquéllas han quedado relegadas por los ordenadores personales y consolas, éstos han sido objeto de un reciente revival. En 2004 Michael Schiess abre su Pacific Pinball Museum y en 2013 se inauguró en Banning (California) el Museo del Pinball, que dos años después inscribió en el Guiness la partida simultánea de pinball más multitudinaria.