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Maria Celeste Airaldi: No es una “vergüenza” buscar supervisión, sino una señal de respeto por el paciente

Por Davidsaparicio @Psyciencia
Maria Celeste Airaldi: No es una “vergüenza” buscar supervisión, sino una señal de respeto por el paciente

Bienvenidos a Encuentro con un terapeuta, nuestra renovada serie de entrevistas breves con la que podrás conocer la rutina de trabajo, intereses, libros favoritos y recomendaciones de psicólogos, psiquiatras, investigadores y especialistas de la salud mental. Conoce a más terapeutas y psicólogos en nuestro archivo de entrevistas.


María Celeste Airaldi es Psicóloga clínica, especialista en TCC y TREC. Directora del Centro Especializado en Psicología Sensorium (de Paraguay), Supervisora del Albert Ellis Institute de Nueva York, Miembro de la Junta Directiva de ALAPCO (2015-2018) y coordinadora nacional de ALAMOC y APICSA.

Por cuestiones de la vida no pude asistir a la conferencia que dió Maria Celeste el año pasado en el congreso de la ALAMOC en Panamá. Pero gracias a la tecnología y a los contactos en Facebook, pude tener una interesante conversación con esta comprometida terapeuta, en la que conocerás su rutina de trabajo y perspectiva en torno al estado de la psicología.

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¿Dónde y por qué estudiaste psicología?

Supe que quería ser Psicóloga a los 15 años, cuando tuve la materia en la secundaria y me apasioné… con decirte que a los 16 ya había leído Seis estudios de Psicología de Piaget y desde ahí no paré.

Estudié en un poco por aquí y otro poco por allá. La Licenciatura la hice en la Universidad Católica de Paraguay (resido aquí desde que tengo 9 años). Luego, volví a Buenos Aires para hacer un Posgrado en TCC en la Universidad Favaloro y me convertí en Especialista en TREC por el Albert Ellis Institute de Nueva York, institución de la cual soy supervisora certificada. Actualmente, estoy haciendo mi tesis doctoral en la Universidad de Palermo, también de Buenos Aires.

¿Qué piensas sobre la preparación que le dan las universidades a los psicólogos en tu país? (qué se está haciendo bien, qué podría mejorar).

Infelizmente, el modelo hegemónico no responde a las necesidades de los psicólogos de hoy. No existe un énfasis en las psicoterapias basadas en la evidencia —¡muchos egresan sin siquiera haber oído este concepto!. Los programas de estudio requieren una revisión en la mayoría de las universidades, así como una mejor regulación del Ministerio de Educación sobre la carga horaria de algunas universidades, que lanzan al mercado profesionales de la psicología con una formación muy limitada.

“la” falencia es justamente la falta de discernimiento sobre qué es y qué no tiene apoyo empírico

Existe más bien un énfasis en la teoría, y pocas prácticas para los alumnos. En algunas instituciones esto parece ir cambiando: Gradualmente, se están renovando/actualizando profesores y ofreciendo más oportunidades de pasantías. Algo que veo floreciendo son las opciones de posgrado en lo que respecta a psicoterapias empíricamente validadas, lo que, en parte, ayuda a subsanar algunas limitaciones de la formación de grado, si bien me animo a decir que “la” falencia es justamente la falta de discernimiento sobre qué es y qué no tiene apoyo empírico (porque no se promueve el pensamiento científico en la formación de grado). Esto trae a colación que existe muy poca producción científica nacional en el área de psicología.

¿Cuántos años llevas trabajando como psicóloga?

Hace 12 años que terminé la carrera y, desde antes de egresar ya trabajaba en el área de psicología como auxiliar en evaluaciones psicológicas. Así que al menos 14 años, si no me falla la memoria.

¿En qué área te desempeñas? ¿Cómo terminaste trabajando allí?

Soy psicóloga clínica y dirijo un centro especializado en Psicología hace 10 años, además de ser docente universitaria y de posgrado. Mi trabajo principal hoy, tiene que ver con el entrenamiento y formación de colegas de la salud mental, tanto en el modelo de psicoterapias basadas en la evidencia como en la certificación en TREC/TCC emitida por el Albert Ellis Institute. Esto me lleva a realizar viajes por toda Latinoamérica, al menos 2 veces al mes. Combino esta tarea con mi accionar en la clínica cuando estoy en Paraguay.

¿Qué es lo que más amas de tu trabajo como psicóloga?

Son muchas cosas (¡amo lo que hago!). Sin duda, el poder saber que uno aportó algo para que una persona que estaba sufriendo tenga una mejor calidad de vida, no tiene precio. Actualmente, una de las cosas que más disfruto tiene que ver con mis viajes para dar las certificaciones. Esto me permite conocer personas de diferentes culturas, lo que implica hacer adaptaciones a las terapias empíricamente validadas, de maneras que se ajusten a las necesidades de los distintos pacientes. Me encanta todo lo que tiene que ver con educación y regulación emocional y ver cómo la expresión, nominación y validación de las emociones cambia en distintos entornos culturales es algo que me interesa muchísimo.

¿Cuáles son los aspectos más desafiantes de tu trabajo?

Precisamente lo relacionado a las variaciones culturales. No solo por lo que mencionaba de los viajes, pero también en el área clínica. Resido en una ciudad que es conocida por ser cuna de inmigrantes, y eso me ha llevado a atender pacientes de todo tipo, incluyendo hindúes, árabes y orientales. Me apasiona ver cómo, ante la misma problemática o trastorno, aunque se presenten los mismos síntomas, el contexto influencia de diferentes maneras, pero es desafiante en el sentido de que eso me lleva a tener que hacer ajustes en la aplicación de protocolos terapéuticos.

El poder saber que uno aportó algo
para que una persona que estaba sufriendo tenga una mejor calidad de vida, no tiene precio

Otro punto, en lo que tiene que ver con la clínica, es que (aunque está cambiando bastante) en Paraguay aún existe cierta resistencia en relación a acudir al psicólogo, entonces cuando muchos pacientes llegan a nosotros presentan cuadros crónicos y/o con múltiples comorbilidades, cosa que se pudiera haber evitado si se buscaba atención temprana. Es un trabajo de hormiga el que hacemos con mi equipo en lo que tiene que ver con psicoeducación y promoción de la salud mental, para evitar esta situación, pero aún para mucha gente es un tabú. Por este mismo tema, muchos pacientes suelen ser reacios cuando uno les propone hacer “tareas”, porque tienen la idea de que hacer terapia “es solo hablar” o que la responsabilidad de cambio es absoluta de la competencia del terapeuta. Eso quiere decir que tenemos que trabajar mucho más en el establecimiento de la alianza terapéutica y el empirismo colaborativo.

¿Alguna vez has sentido que te quedaste sin recursos para ayudar a un paciente?¿Qué haces en estos casos?

¡Muchísimas! Siempre digo que soy Psicóloga y no “todóloga”. Tengo muy claro que soy falible como terapeuta y que no tengo la capacidad de ayudar a todos, aunque me encantaría. En esos casos, he hecho varias cosas, pero principalmente buscar supervisión para tener una mirada objetiva del caso o derivar a alguien con más conocimiento en la problemática. Me ayuda mucho revisar las expectativas que tenía el paciente, porque a veces uno quiere más de lo que el propio paciente quiere (o puede), y es necesario ser realista sobre lo que viene a buscar al consultorio.

¿Cómo estructuras la primera entrevista con un paciente?

Para mí es muy importante saber a qué viene y qué busca: cuáles son sus expectativas e ideas de la terapia. Creo que es importantísimo que se operacionalicen los objetivos del paciente, porque los que vienen con ideas como “quiero ser feliz” o “ayudame a mejorar mi autoestima” después refieren que no ven mejorías en el tratamiento, porque capaz que lo él creía que lo hacía feliz no era lo mismo que tenía yo en mente. En este punto, creo que además de operacionalizar los objetivos, hay que alinearlos, teniendo claro los dos (el paciente y yo) a dónde queremos llegar.

Me ayuda mucho revisar las expectativas
que tenía el paciente, porque a veces uno quiere más de lo que el propio paciente quiere

Después, indago aspectos conductuales, emocionales, cognitivos, sociales y de funcionamiento en general, teniendo en cuenta su cultura y valores como marco de referencia. En muchos casos, suelo darles algunos cuestionarios de screening para que completen al salir de la consulta, para asegurarme de que no se me pasó ningún punto importante por alto.

¿Qué enfoque o enfoques elegiste para trabajar y por qué?

Estoy formada en TREC y TCC, y son los abordajes que suelen guiar mi atención clínica. Por qué? Por muchas razones, pero principalmente por los resultados a corto plazo, el sustento empírico y, específicamente en el caso de la TREC, por su enfoque en la validación emocional, la aceptación incondicional, la tolerancia y el humanismo. Me parece que estos aspectos son fundamentales para hacer una terapia más humana y realista, aun cuando el paciente esté pasando por situaciones realmente malas.

Pero como no creo en la todología, tengo muy claro que estos abordajes se quedan cortos para algunos pacientes. Lo fundamental es guiar la planificación terapéutica con criterios de terapias empíricamente validadas, así que la elección de con qué voy a trabajar depende, en gran parte, de lo que trae el paciente que tengo enfrente.

En tu opinión, ¿hay algún factor específico que ayude a la mejoría de la mayoría de los pacientes (en el terapeuta y/o el paciente), ¿cuál?

Creo que los factores comunes son muy importantes, especialmente la alianza y la empatía, son fundamentales, y, a veces, al poner mucho énfasis en los factores específicos se los deja de lado. Considero que otro componente que hace mucha diferencia es la validación del paciente, en todo sentido.

Cuáles crees que son las habilidades más importantes que debe tener un terapeuta.

¡Un montón! Elegimos un trabajo realmente difícil. Tenemos que ser cálidos, empáticos, atentos, dispuestos, sin perder criterio científico y objetividad. Además, sumale a eso las ganas de aprender y estudiar para toda la vida.

¿Cuál/es es/son el/los mejor/es libro/s sobre psicología o terapia que hayas leído?

¡Pregunta difícil! Hay muchos libros que marcaron. Razón y Emoción en Psicoterapia de Albert Ellis es uno de los clásicos que me hicieron un “click” al iniciarme en el modelo, y más recientemente, Emotion in Therapy de Stefan Hofmann me encantó, súper recomendado.

Sigan estudiando toda la vida, que desarrollen criterio científico y sean capaces de discernir sobre los tratamientos que aplican

¿Qué libro o investigación estás leyendo actualmente?

Ahora mismo ando entre La regulación de las emociones de José Miguel Mestre Navas y Rocío Guil Bozal, y Emotion Regulation in Psychotherapy de Robert Leahy, Dennis Tirch y Lisa Napolitano, y a las mañanas, mientras desayuno, Qué esperar cuando estás esperando (¡ja!), porque estoy a la espera de mi primera hija que llega en enero del 2018.

¿Qué haces para evitar el burnout en tu trabajo o cuando atiendes a un paciente “difícil”?

Disfruto mucho de ir al gimnasio a primera hora del día y es mi momento “celular free”. Otras cosas que me ayudan son salir a caminar con mi marido, hacer asados con amigos, ir al cine —¡me encanta!— y pasar tiempo en familia… pero sin duda, viajar de vacaciones es mi cable a tierra… trato de salir al menos 3 veces al año, aunque sean 5 a 7 días, pero es una forma de desconectarme y volver renovada.

¿Cual es el psicólogo/investigador o académico que más admiras?

Me gusta mucho el trabajo de Stefan Hofmann, porque me parece que es un investigador realmente objetivo. Daniel David y Ray DiGiuseppe son dos personas a quienes admiro, porque están trabajando mucho en promover el sustento empírico de la TREC.

Recomendado: Entrevista exclusiva a Stefan Hofmann, uno de los investigadores más importantes de la TCC.

En tu opinión, ¿cuál es el mayor obstáculo que afronta la psicología?

La falta de unidad y de criterio científico. ¿Conocés algún otro gremio que se pelee internamente como lo hacen los psicólogos? Esto, en vez de promover el discernimiento o la investigación, tiende a dividir a la profesión, debilitándola para el afuera, porque en vez de tratarse de debates científicos, se termina en discusiones personales. Específicamente en Latinoamérica, la limitada formación de los colegas que salen al mercado y la falta de producción científica, son dos grandes barreras con las que luchamos a diario.

¿Qué le recomiendas a los psicólogos que recién inician?

¡Tantas cosas! Siempre les digo a mis alumnos que al salir de la universidad recién empieza la formación! Que sigan estudiando toda la vida, que desarrollen criterio científico y sean capaces de discernir sobre los tratamientos que aplican, que conozcan sus limitaciones y sepan que se van a equivocar y mucho, que no es una “vergüenza” buscar supervisión, sino una señal de respeto por el paciente que tienen en frente, y sobre todo, que sepan perdonarse cuando no puedan ayudar a alguien.


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