Pero una buena mañana, rebuscando entre las cajas, Marina y él se pusieron manos a la obra. Me sacaron todita la colección de abaorios, que me dió muy buen rollo porque me recordó a esas tardes que pasaba, en paz y tranquilidad, haciendo mis pendientes. Os voy a enseñar hoy mi pequeña colección...
Otros enseres necesarios son la tanza, los cierres y las varitas con tope para ir ensartando las cuentas. Tenía incluso unos alicates pequeños para ir cerrando los pendientes, pero alguien me los ha robado ...mmmm
Y aquí una caja-retortero con todo lo demás...
Y ahora os enseño algunas de las cositas que aún conservo de cuando me las hacía (y las uso, claro):
...y miren qué cosas más saladas me hicieron mis artesanos ...