Me corre sangre por las venas.
Tampoco soy una máquina tragamonedas
que te da lo que le pidas.Puedo dar
lo que me surge.No tengo
lo que saciaría tu sed.
No soy un dispenser.
Soy una mujer.Oraciones
No conocía tus gustos.
No hablábamos casi.
A la noche te pedía
que me protegierascon oraciones.
Ahora me pregunto
si tenía pesadillaspara poder compartir
algo con vos.
Martina Benitez Vibart, Sismo. Edición de autora. Buenos Aires. 2017.