Objetivamente, el blog sigue siendo una criatura pequeña, pero no deja de crecer: ¡Ya tiene 1.001 amigos! ¡Y va ya por las 260.000 visitas! Ya camina, y balbucea, y mueve sus manitas... Y sonríe, con sonrisa traviesa y alegre, porque se sabe rodeado de caras amistosas.
Todavía estoy en la inocencia de ese niño que piensa que los sueños son posibles. Ojalá nunca dejemos de ser niños. Y a todos vosotros, amigos de este blog, gracias por estar ahí. Gracias por hacer posible este blog... cada día.