Estos masturbadores interactivos son capaces de comunicarse a distancia. Por ejemplo, un hombre y una mujer se conocen en un chat y se proponen tener relaciones sexuales a través de internet. El hombre, entonces, usará un dispositivo en forma de vagina y la mujer, en forma de pene. Por medio de interface bluetooth, se conectan a sus respectivos ordenadores.
Ambos consoladores son emisores de impulsos y receptores de estímulos, de modo que se establece una comunicación, digamos erótica, entre ambos usuarios. A través de una videoconferencia, entonces, empieza la fiesta. Los sensores recogen los roces en el exterior de los masturbadores y los transmiten a la pareja sexual.
Fuente: Mi Punto de Vista Oxes