Cada año la noche de San Marcos, Blue Sargent acompaña a su madre al camino de los espíritus para ver a los que morirán en los siguientes doce meses. Sin embargo este años es distinto; Blue, la única de la familia que no tiene facultades adivinatorias, ha visto a uno de esos espíritu y eso solo puede significar que es su amor verdadero o que lo va a matar.
Él se llama Gansey y es el estudiante más rico del colegio privado más estilista de la zona, la Academia Aglionby, cuyo emblema es un cuervo que todos los estudiantes llevan bordado en el jersey. Junto a Adam, un estudiante brillante, celoso del poder económico de sus compañeros; Ronan, un chico con problemas emocionales desde la muerte de su padre, y Noah, el observador taciturno que apenas habla, forman los chicos del cuervo, y están empeñados en descubrir la ubicación de la tumba del último rey galés, Glendower, el último rey cuervo.
Blue sabe que debe mantenerse alejada de ellos, porque los chicos cuervo siempre traen problemas. Aunque nunca podría imaginarse el siniestro y oscuro mundo que los rodea, donde la magia dejará de ser un juego para convertirse en una amenaza mortal.
Hay dos motivos por los que una persona no vidente podría ver un espíritu en la víspera de San Marcos. O eres su amor verdadero o los has matado.
A pesar de su poco atrayente inicio el libro tiene unos personajes de verdad increíbles. Yo en lo personal me quede prendada del peculiar y disparejo grupo que forman los chicos del cuervo. Cada uno de los cuatro tiene su muy característica forma de ser y cada uno agrega algo único al grupo haciendo que la suma de los cuatro sea espectacular.
Pero aunque los cuatro me hayan gustado, tengo dos que son mis favoritos. Uno es el hosco Ronan. Ya saben que amo los personajes con oscuridad en ellos y Ronan definitivamente tiene en él una oscuridad que muero de ganas conocer. Y el otro personaje es Noah quien desde el principio supe que había un gran secreto (¡y vaya secreto!) en él. Sólo pido a los dioses que en los próximos libros haya más de ellos dos. Por fis Zeus, ahí te encargo.
Otros de los personajes que llamaron mi atención son todas las exóticas mujeres que viven en la casa de Bue. A lo largo de este libro vamos conociendo un poco de estas mujeres y de sus habilidades especiales, pero igualmente espero ver más de ellas para conocer su verdadero poder y saber todos los secretos que tienen (aunque me apuesto lo que me queda de alma a que ya resolví el secreto de la mamá de Blue).
Además la narración del libro es en tercera persona, alternando entre los personajes lo cual además de hacer más dinámica la historia nos permite conocer a profundidad a todos los personajes.
En teoría, haces que los videntes perciban los fenómenos con mayor claridad —afirmó Adam—. ¿Eso no está relacionado con las energías?
—Si —dijo—. Aumento el poder de aquello que necesita energía. Soy como una pila con patas.
—Eres la mesa del Starbucks en la que todo el mundo quiere sentarse —bromeó Gansey, echándose a caminar.
Blue pestañeó.
— ¿Qué?
Gansey volvió la cabeza para contestar.
—La que está al lado del enchufe.
Al final, no era más que un niñato con muchos juguetes y un agujero en el pecho que, año tras año, iba deshaciéndole el corazón. La gente siempre lo abandonaba. Pero él, sin embargo, no parecía capaz de abandonar a nadie.
Y así como el inicio resulto un poco confuso, al final pasan tantas cosas que puede resultar todo un torbellino de ideas y al final resulta que este libro es meramente introductorio y que lo mejor sigue en los siguientes libros.