Maximiliano Martín: “Quien crea que escribir es trabajo solitario de un alma sensible ha sido víctima de la gran mentira de la literatura”

Publicado el 07 julio 2014 por Delecturaobligada @DelecturaOblig

El escritor argentino, premiado con el Premio Antonio de la Torre por la Sociedad Argentina de Escritores por su calidad literaria y el éxito de ventas, busca expandirse hacia la literatura sobrenatural

El escritor argentino, Maximiliano Martín

En EXCLUSIVA: el libro digital Entre pájaros y cementerios que ofrece el autor gratuitamente por medio de nuestro blog. Descarga: Entre pájaros y cementerios (original pdf)

  • Me defino como cuentista: contador de cuentos y mentiras.
  • El cuento que da nombre al libro muestra los pájaros como una manifestación de nosotros mismos.
  • El primero es un libro de género y clásico. El segundo es experimental y toma riesgos técnicos; se alterna el espacio, el tiempo y las realidades.
  • La función de las redes sociales como filtro editorial no debería ser siquiera considerada una posibilidad en materia de calidad, pero sí en función de lo rentable.
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Por: Alberto Berenguer    Twitter: @tukoberenguer

El autor con su segundo libro

Suponga que se encuentra en España promocionando sus libros, pocos le conocen, y le piden que convenza a lectores españoles para que asistan a su primera presentación en la Península Ibérica. ¿Qué les diría?
Sin dudas intentaría entusiasmarlos contándoles que la mayoría de los cuentos a pesar de ser fantásticos y sobrenaturales son profundamente humanos; las acciones de los personajes tienen principalmente su germen en las emociones del hombre y cada lector podría adaptar la realidad de los personajes a su propia realidad y vivir por un rato una vida distinta. La frase “quien escribe vive dos veces”  es parcialmente cierto, pero falta la otra mitad de la fórmula: quien lee, también lo hace.

Si eso no funcionara, siempre quedará un último recurso desesperado: anunciar que habrá bebida gratis después de la presentación.

¿Cómo están funcionando sus libros en su país, Argentina?
Están funcionando bien, por suerte. De El cementerio no quedan ejemplares y de El idioma de los pájaros apenas un remanente mínimo. Creo que es el resultado de un esfuerzo de promoción constante y exhaustiva. Hace algunas semanas recibí de la filial sanjuanina de la Sociedad Argentina de Escritores el premio Antonio de la Torre por la calidad literaria y el éxito de ventas, de lo que deduzco que voy por buen camino y que el buen camino no es otra cosa que la determinación y el trabajo por una obra en la que creo.

¿Ha podido conocer la opinión de algún lector? ¿Cuál recuerda con mayor y menor agrado?
Permanentemente recibo opiniones de lectores, ya sea a través del correo electrónico, las redes sociales o el feedback que se genera en las presentaciones, rondas de lectura o ferias del libro. Las opiniones son importantes pues me ayudan a encontrar falencias y puntos fuertes que, aunque no sean determinantes, me sirven para encaminar mejor el trabajo a futuro. Sin embargo, no tengo una memoria privilegiada y no suelo recordarlas especialmente, a excepción de aquellas puramente técnicas que puedo aplicar en pos de una mejoría.

Respecto a las opiniones que me agraden menos, pues en verdad no hay;  entiendo que las críticas están dirigidas a la obra y no a la persona, por lo que trato que no me afecten de un modo personal.

Portada en papel de su segundo libro

Nos han llegado buenas críticas a España de su segundo libro El idioma de los pájaros. ¿Por qué se decantó por ese título?
Con el tema de los títulos me ocurre algo particular: lo cambio una y otra vez durante el proceso de elaboración del libro, pruebo con nombres que resuman la idea global de los cuentos, pruebo con algunas palabras que suenen bien y tengan relación, pruebo con ideas sobre la obra o las sensaciones que transmite y finalmente termino usando el título de uno de los cuentos para nombrar la antología. En un libro de cuentos, aunque funcione como un todo, el título no es algo que considere indispensable; lo es a efectos prácticos de identificación, pero fuera de eso la gente sólo recuerda el título de los cuentos que le gustan o que le llamaron particularmente la atención.

No es algo que me quite el sueño titular una obra, como sí me lo quita escribirla y que quede lo mejor posible

Acerca al lector ocho cuentos de diversos temas, de los que se traslucen atmósferas personales y realidades oscuras, con un trasfondo psicológico. ¿Por qué suele mezclar la realidad con situaciones irreales? ¿Qué cree que aporta al lector?
La realidad es lo más cercano que tenemos todos y es algo que facilita la identificación. Como un enamorado que escucha una canción de amor y siente que algo tiene que ver con él.

Si ocurre un suceso sobrenatural en el cuento  después de que el lector se haya identificado, lo más probable es que acepte las reglas del juego de una realidad nueva que se expande en su cabeza. Y esas reglas son la clave de la literatura: que sepas que te miento, pero que aún así me creas.

Aunque los cuentos no son plenamente del género de terror, usted incursiona en esa narrativa. ¿Se atreverá a involucrarse completamente en el género en su próximo trabajo?
¡Ya lo hice! El cementerio y otros cuentos es un libro íntegramente dedicado a este género; El idioma de los pájaros es una continuación natural de ese libro aunque no sea dedicado en totalidad a las historias de miedo, sino que busca expandir ese horizonte hacia la literatura sobrenatural, como me gusta llamarla.

Otro punto destacable es la portada, ya que el juego de claroscuros nos va anticipando lo que será una característica primordial de las historias incluidas en El idioma de los pájaros. ¿Ha participado en su creación? ¿Cambiaría la portada en una posible reedición, como deciden muchos escritores independientes o editoriales?
En la creación de la bellísima portada de ese libro no tuve casi participación; se encargaron de ella los diseñadores de Ciervo Rojo y sólo me limité a elegir la que más me gustaba entre unas cuatro o cinco opciones que me enviaron.

No tengo un deseo particular de cambiar la portada para una posible reedición, pero lo haría si considero que el cambio aporta al concepto de la obra y lo mejora.

¿Podría hablarnos ahora de los personajes de El idioma de los pájaros?
Los personajes de El idioma de los pájaros son solitarios y bohemios como en “Física y Química” o atormentados por la pena y el recuerdo, como en “El barco”. En “Onírico” encontramos un enamorado aturdido por el delirio y los sueños que se hacen realidad.

Podría definirlos como tristes y decepcionados, pero eso sería faltar a la verdad; creo que se acercan más a los personajes de las obras de la generación beat: son juguetes de la libertad ficcional y también de la libertad de su autor para darles los rasgos que amerite la historia.

Y según su opinión, ¿cuál sería el idioma de los pájaros?  
Muchas veces se dice “aquellas mujeres hablan como cotorras”, pero pocas veces se dice, egoístamente “aquellas cotorras hablan como mujeres”. El idioma de los pájaros es como el nuestro, pero adaptado a su mundo y sus formas.  Hay rebeldes que aprenden ambos lenguajes de un lado y de otro, conozco scouts capaz de llamar a los pájaros con sonidos y conozco pájaros capaces de llamar a un humano por su nombre, aunque más no sea por repetición.

El cuento que da nombre al libro muestra los pájaros como una manifestación de nosotros mismos, de nuestro inconsciente e ideas: las calandrias hablan por Elizabeth y ella les da la razón a su pesar; del modo que todos se la damos al inconsciente en determinados momentos y nos damos cuenta de que Freud transita la delgada línea entre la genialidad y la estafa.

Recital

¿Cómo está promocionando su segundo libro? ¿Es usuario de las redes sociales?
La promoción de El idioma de los pájaros fue bastante exhaustiva y completa e incluyó, además de las presentaciones en bibliotecas y ferias del libro, muchas lecturas radiofónicas y difusión en medios gráficos y digitales.

Hay personas que tuvieron mucho que ver en este proceso y es preciso destacarlas: Ada Gámez en la difusión de la obra en San Juan, Marcos Abarza en Buenos Aires y resto de Argentina, y Marisa Avogadro en México y España. Todos ellos, de una u otra forma, colaboraron para que este proyecto tuviera la forma y los resultados que tuvo.

Quien crea que escribir, con todo lo que concierne, es trabajo solitario de un alma sensible ha sido víctima de la gran mentira de la literatura, que es un acto colectivo en todas sus formas.

Sobre las redes sociales sí, soy usuario y especialmente de Facebook. El potencial de esta herramienta no sólo para acercar a las personas sino también para difundir una obra es impresionante.  Publico muchos estados en esta plataforma y participo activamente, sobre todo en las horas de aburrimiento o cuando estoy viajando y no quiero perderme nada de lo que pasa en mi entorno.

La periodista y escritora argentina Marisa Avogadro Thomé, publicó en nuestro blog una reseña sobre El idioma de los pájaros. ¿Qué sintió cuando vio reseñado su libro en un blog literario de España?
Fue una gran alegría. Le estoy muy agradecido a ella por la posibilidad que me dio de difundir el libro fuera de Argentina, en este blog y en otras publicaciones.

Portada de su primer libro

Hace tres años publicó El Cementerio y Otros Cuentos con la Editorial Ciervo Rojo, donde reúne una serie de relatos cortos inundados de miedo, desamor y muerte. ¿Se definiría como relatista?
Desde luego, aunque me gusta más el término “cuentista” por la doble connotación que tiene; el contador de cuentos y mentiras, porque el cuento es, ante todo, una mentira. El cuento es la forma en que mejor me desenvuelvo, porque tiene el espacio suficiente para las historias que deseo contar. También me interesa la novela y he escrito un par a modo de ejercicio y la verdad es que me está gustando.

¿Qué diferencias podrá encontrar el lector entre ambos libros?
Una diferencia de propuestas. El primero es un libro de género y clásico. El segundo es experimental y toma riesgos técnicos; se alterna el espacio, el tiempo y las realidades. También percibirá el lector un cambio en cuanto al dominio de la narrativa; un año entre libro y libro parece poco, pero en ese tiempo se aprende mucho.

En tiempos de crisis, las editoriales españolas se inclinan por apuestas seguras y precisamente el éxito en las redes sociales se ha convertido en el nuevo filtro editorial. ¿Sucede lo mismo con las argentinas?
En Argentina ocurre una situación similar y peor, ya que la mayoría de las editoriales de aquí tienen su sede principal en España, lo que hace que nuestras posibilidades sean menores.

Las editoriales apuestan por lo seguro porque, aunque nos duela, el mundo literario es un negocio. Pero siempre quedan valientes y tomadores de riesgos.

En tiempos difíciles surgen alternativas, y algunas muy loables. En mi provincia tenemos diferentes editoriales artesanales, como El Andamio, que hacen un trabajo excelente y muy profesional, además de tener un catálogo cuidado y de calidad. Algo más joven es la iniciativa de Poderosa Lectura, pero con igual determinación.

La función de las redes sociales como filtro editorial no debería ser siquiera considerada una posibilidad en materia de calidad, pero sí en función de lo rentable. Hay publicaciones excelentes que tienen pocos me gusta y hay barbaridades pésimamente escritas que tienen muchos, por motivos que no alcanzo a comprender. Pero siempre hay público para todo y cada quién tiene el público que merece.

Que el filtro editorial asegure la calidad de una obra es otra de las mentiras de la literatura: hay obras pésimas publicadas por grandes editoriales compartiendo catálogo con obras geniales. El “filtro” creo que asegura, por lo menos, la reducción de faltas de ortografía y poco más;  hay excepciones, por supuesto,  depende de la editorial, de su criterio y su forma de trabajar.

Libro digital recopilatorio

Para aquellos que se interesen por sus relatos, ¿dónde podrán adquirirlos?
Para quienes estén interesados, y especialmente quienes vivan fuera de Argentina, he preparado un libro digital gratuito, titulado Entre pájaros y cementerios, que recopila lo mejor de ambos libros y ofrezco como descarga por medio de este sitio.

Espero sea de vuestro agrado.

¿Asistió a la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires? Si es así, ¿cómo fue su experiencia?
Este año asistí gracias a la invitación del diputado Cristian Morales y, puesto que iba en calidad de visitante y no a presentar libros, pude pasear por los stands, comprarme ejemplares que quería y recorrer las propuestas de la Feria, para volver muy feliz a casa y con un bolso lleno de libros. Aproveché el viaje también para visitar a escritores amigos y aprender sobre cuestiones técnicas de edición y escritura, por lo que se podría decir que fue un viaje productivo.

Estamos acabando la entrevista, pero nos gustaría saber qué metas se ha propuesto como escritor y si ya ha cumplido alguna.
Mi meta es escribir cada vez mejor y acercar buenas propuestas a los lectores. Lo he cumplido en parte, pero debo seguir cumpliéndolo siempre y no quedarme. Un libro más es un libro menos que queda por hacer, pero siempre se puede mejorar y creo que esa es mi meta: que cada libro que escriba sea el mejor que pueda ofrecer en ese momento.

¿Qué libro, además de su bibliografía, recomendaría a los lectores de este blog para cerrar la entrevista?
De terror, recomendaría La mujer de negro de Susan Hill. Un libro excelente, que recrea el ambiente victoriano a la perfección y que no necesita nada de sangre para poner los pelos de punta. Por desgracia la adaptación fílmica no le hizo justicia.

Recomiendo también la edición ilustrada por Benjamín Lacombe de Cuentos macabros de Allan Poe. Es un lujo para los sentidos encontrar a uno de los mejores dibujantes del mundo al servicio de uno de los grandes cuentistas de la historia.