Diego Vaya
Soy consciente de que muchos de los problemas señalados se deben al límite de extensión impuesto por el certamen (125 páginas) —y seguramente a la falta de editor, porque las obras premiadas en este tipo de concursos se suelen publicar tal como llegan—, así que estoy segura de que el autor desplegará mejor su potencial cuando no tenga que ceñirse a esta norma y cuente con el apoyo de una editorial en condiciones. Si me he mostrado crítica con la novela es, en parte, porque considero que Diego Vaya tiene una buena base de escritura, demuestra interés por la experimentación con el lenguaje y, en definitiva, puede escribir novelas mucho más completas (y complejas) que esta. Como sugerencia adicional, sería interesante que en el futuro diera un mayor peso a los secundarios; las relaciones interpersonales se enriquecerían mucho al contar con más puntos de vista. De todas formas, Medea en los infiernos, como novela corta sobre un personaje, tiene los suficientes detalles atractivos para justificar su lectura.