En un artículo anterior hablaba de aspectos tácticos para mejorar la estrategia web: CTA’s, imágenes y vídeos, redacción para el usuario, SEO y el menú de navegación.
En esta segunda parte vamos con 5 ideas más que se nos quedaron pendientes. Pequeños ajustes que, bien trabajados, tienen un impacto directo en la conversión y en la percepción de confianza… y que muchas veces se dejan para el final, se olvidan, nunca encuentras el momento de hacerlos o directamente se ignoran.
Lo interesante es que ninguna de estas acciones requiere rehacer la web desde cero. Y, obviamente, algunas son más B2B que B2C y otras podrían servir a ambos.
Usa testimonios y logros como refuerzo de confianza
Muchas webs hablan largo y tendido de lo buenas que son, de su experiencia o de su metodología … de la marca/empresa que hay detrás, digo. El problema es que lo hacen sin pruebas.
Los testimonios y los logros con clientes son un refuerzo de confianza clave, especialmente en entornos B2B donde la decisión no es impulsiva.
En el post anterior ya hablaba de hacer vídeos y, dentro de ellos, concretaba que algunos podían ser testimoniales que siempre funcionan muy bien para derribar el muro de la desconfianza.
Algunas pautas básicas:
- Mejor pocos testimonios reales que muchos genéricos. Sí, ya sé que a veces esto es incontrolable, especialmente si usas un plugin para conectar tu perfil de GoogleMyBusiness directamente con la web. Saldrá lo que haya allí,
- Siempre que se pueda, con nombre y cargo. Esto sí que no está en GMB… esto es pedirle directamente a un cliente satisfecho que te escriba una reseña y te permita usar su nombre y cargo.
- Pon los logos de tus clientes (si eres un negocio B2B, claro está) funcionan muy bien en la home, en páginas de servicios y cerca de formularios o llamadas a la acción.
Tal vez te iría muy bien crear “páginas de proyecto” dónde hables de quién es tu cliente, en que le das servicios y, justamente, qué habéis conseguido hasta hoy (yo tengo este tema en mi ToDoList desde hace ¡un año!… solo me falta encontrar tiempo para crear cada página y enlazarla al logo de cada cliente).
Si nadie avala lo que dices, estás pidiendo al usuario que confíe a ciegas. Y hoy eso es mucho pedir. Y, como los otros 4 y los 5 del anterior post, son ajustes muy fáciles de implementar … si tienes tiempo, claro.
Revisa los textos legales y técnicos
Aviso legal, política de privacidad, cookies, textos técnicos… Es cierto que casi nadie los lee con detalle, pero todo el mundo los percibe.
Una web con textos copiados y pegados, contradictorios o excesivamente opacos genera desconfianza, sobre todo justo antes de que el usuario deje sus datos.
Aquí no se trata solo de cumplir la normativa, sino de explicar qué pasa con los datos, usar un lenguaje comprensible y no esconder información importante.
Muchas conversiones se pierden en el último momento por una sensación difícil de explicar, pero muy clara: “esto no me acaba de convencer”.
Lo ideal es asesorarte con un experto en temas legales de internet pero entiendo que no siempre es viable económicamente.
Así que si, como yo, prestas servicio a empresas, y tienes clarísima la parte legal de tu negocio, podrías usar textos genéricos para la política de Privacidad, la de Cookies y la que tenga que ver con temas técnicos de tu negocio (pienso en un consultor en ingeniería, en gestión de datos, en mejora energética, etc., que deben cumplir una parte legal al prestar su servicio). Pero eso sí, léete el texto y haz las enmiendas que creas oportunas … y si dudas en alguna, consulta con un experto.
Pero si eres un B2C y, además, tienes tienda online, ahí ya sí que haría una consulta legal para temas como Devoluciones, Términos y Condiciones de compra y, sobre todo, la gestión de los datos de clientes (si tienes una herramienta de automatización para enviar facturas, por ejemplo, o si usas una herramienta de emailmarketing para fidelizar).
Por lo que se refiere a cookies y privacidad, y es válido para ambos modelos, sugiero que no escatiméis en un aspecto como la adaptación a normativas de privacidad como el RGPD y la Ley de Mercados Digitales (DMA). Básicamente es cómo nuestras webs gestionan las cookies y a que el usuario pueda dar consentimiento o no a su uso y, por lo tanto, los banners clásicos ahora sí bloquean algunos scripts (especialmente de terceros, como vídeos de YT o botones para compartir).
Ahora esos banners son más “estrictos” y hay plugins, como Cookieboot o GDPR Cookie Consent (pero hay muchos más), que esto lo tienen muy bien solucionado y en su versión gratuita. Además, si haces campañas de GoogleAds, y tienes cierta inversión, te interesa adecuar tu web al Consent Mode V2 de Google. El único “problema” es que para montarlo bien vas a necesitar a un experto porque no es una cosa simple (a no ser que tu mismo ya domines temas técnicos digitales o estes dispuesto a pasar unas horas para integrarlo todo bien porque vas a necesitar usar GoogleTagManager para hacerlo muy bien).
Y, lo mismo vale si vas a implementar una estrategia de emailmarketing en tu modelo. Ojo con los formularios, cómo captas datos o alimentas tu BBDD, qué envías, que herramienta usas, etc. No es un tema menor.
Disclaimer: ojo que montar Consent Mode en tu web hará que pierdas, por lo menos, el 40% de la trazabilidad del tráfico web (será como si no tuvieras esas visitas). Lo que yo hago con mis clientes es que les cálculo cada mes sus métricas comparando el tráfico orgánico de GoogleSearchConsole con el que nos da GA4 y luego extrapolo al resto de canales. No es ciencia exacta pero al menos vemos un número “más bonito”. Esto, obviamente, solo afecta a webs como las que yo manejo, con tráfico bajo, si tienes una web con más de 15 mil visitas al mes, no te pasará nada porque seguro que GA4 será capaz de hacer directamente la extrapolación (hay un tema de umbrales que ahora no tocaré porque alargaría innecesariamente este artículo).
Añade una sección de preguntas frecuentes (FAQ)
Las FAQs no son exclusivas del eCommerce. En B2B funcionan especialmente bien porque atacan objeciones habituales antes de que el usuario tenga que preguntar.
Yo es un tema que recomiendo a todos mis clientes (con mayor y menor éxito). En algunos casos lo tenemos como una página dedicada y accesible en el propio menú principal. En otros clientes, y en ni misma web, no tenemos páginas dedicada pero sí en las páginas de producto o servicios que creemos que lo necesitan incluímos, al final, un apartado de FAQs para aclarar dudas sobre como se entrega ese producto o servicio o qué incluye.
En un eCommerce me parece que es un tema básico para cosas como entregas, devoluciones, facturas, etc… más allá de lo que tengas escrito en la página de “Términos y Condiciones de compra” (que, como decía antes, casi nadie lee antes de comprar).
Una buena sección de preguntas frecuentes:
- Reduce fricciones.
- Aclara dudas habituales y repetitivas.
- Prepara al usuario antes del contacto.
- Delimita incluso responsabilidades.
- Evita llenar el texto principal de cosas que son más del detalle, que no afectan tanto a la primera decisión de compra, dónde tienes que concentrarte en “medio convencer” con textos más comerciales y accionables.
- Da mucha transparencia y, por lo tanto, más credibilidad y seguridad al usuario.
- Permite poner en un único sitio las cosas más del detalle y que, quizás, alguien lee para acabar de convencerse.
Algunos ejemplos de buenas preguntas en las FAQs:
- ¿Cómo trabajáis?
- ¿Para qué tipo de empresas es este servicio?
- ¿Qué no incluye? … o ¿qué incluye?
- ¿Cuánto tiempo lleva ver resultados?
Son muy B2B, que son a las que estoy más acostumbrado, pero en B2C te vendrían con plazos de entrega, garantía, devolución, Atención al Cliente, y similares. Hacerse las preguntas que deben incluirse en un FAQ es muy fácil cuando conocer muy bien tu negocio y, sobre todo, a tu Buyer Persona.
Si una duda es recurrente en reuniones o en emails, probablemente debería estar ya en tu web.
Mejora los formularios: menos campos, más conversión
Uno de los errores más comunes en webs de servicios es pedir demasiada información demasiado pronto.
Cada campo extra en un formulario es una fricción más. Y muchas veces se piden datos que no son necesarios en el primer contacto.
Ya hablé en un post anterior sobre cómo mejorar los formularios así que no me extenderé aquí y solo repito los más importantes de los 10 puntos que comentaba en el post que enlazo.
Algunas recomendaciones prácticas:
- Elimina todo lo que no sea imprescindible.
- Prioriza nombre, email y contexto básico.
- Ya habrá tiempo de ampliar información después.
Un formulario no es un interrogatorio. Es el inicio de una conversación.
Menos campos no significa menos calidad de leads, sino más oportunidades de empezar una relación. Pero sí, habrá modelos dónde el formulario necesita más campos o eres incapaz de responder a quien pregunta con garantías o con toda la información que necesitas (o en una tienda online, claro) … yo tengo un formulario para hacer presupuestos y ahí sí pido muchas cosas. Pero si es solo para captar registros para una newsletter, lo más común, no hace falta mucho dato.
Asegúrate de que tu web se adapta bien al móvil
Que una web sea “responsive” no significa que esté realmente pensada para móvil.
Es muy habitual al hacer un desarrollo web que te creas que ya se adaptará a móvil él solo. Y sí, eso lo hace pero que sea leíble en desktop o portátil no significa que algunas cosas queden bien en móvil. Sobre todo si tienes un modelo en el que, por ejemplo, hay muchas imágenes mezcladas con texto o mucho texto en párrafos largos (en modelos B2B técnicos, por ejemplo). En estos casos, te sugiero que revises como se ve la versión móvil de esa página y lo adaptes o cambies la maquetación en ese punto concreto. Todos los maquetadores actuales, los builders, permiten diferenciar las versiones en pantallas grandes y en las pequeñas.
Un ejemplo fácil es el menú. Eso ya lo saben los builders y las plantillas y te habrás dado cuenta que el menú se comporta diferente si la web se ve desde un ordenador de sobremesa o desde un móvil. Y lo hace muy bien y así debe ser.
Algunos puntos críticos que conviene revisar:
- Textos demasiado largos.
- Botones pequeños o mal posicionados.
- Formularios incómodos.
- Tiempos de carga.
La mayoría de usuarios visitan tu web desde el móvil, aunque la conversión final llegue después desde otro dispositivo (lo sabemos bien los que manejamos campañas de publicidad).
También por experiencia propia en campañas de publicidad digital, te diría que, por ejemplo, las visitas provenientes de los canales de Meta (FB e IG) son 99% desde un móvil.
Si la experiencia móvil es mala, la oportunidad se pierde antes de empezar.
Mejorar la estrategia web no siempre pasa por grandes rediseños o proyectos interminables.
Muchas veces tiene más impacto reforzar la confianza, eliminar fricciones y facilitar el siguiente paso.
Estas tácticas no sustituyen a una buena estrategia, pero la hacen funcionar. Y eso, al final, es de lo que se trata.
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Puedes leer la entrada Mejorar la estrategia web: tácticas que aumentan la conversión en davidsoler.es