Pero me convenció fácilmente al decirme que en el apartamento había tele, sofá y podía llevarme el disco duro que tengo lleno de películas y series de televisión. Cuando fuera el momento de ir a la playa yo podría quedarme tranquilito y a salvo del agua en el apartamento viendo la tele y cuando saliéramos a pasear yo sería el primero en ir, me encanta pasear, como ya sabéis, y naturalmente hacerme fotos para luego tener un bonito recuerdo.
El momento era ideal para acercarme al agua y que nadie me mojara. Y.. click, click unas cuantas fotos que me hice, jejeje.
Lo malo es que todo lo bueno tiene que terminar, y el último día, al subir al coche para irnos, fue un poco triste. Es lo que pasa con las vacaciones, me pasó lo mismo el año pasado cuando cogíamos el tren en París para volver a volver a casa.
En fin, os mando un hociquito vacacional.