Mendigos y manifestaciones: un peligro para el turismo en Madrid

Publicado el 28 abril 2015 por Rgalmazan @RGAlmazan

¿Dónde vamos a llegar? Ayer, paseando por Madrid, vi varios mendigos. Gente mal vestida, con harapos, con barba sin cuidar, despeinados, sucios. Así no vamos a ningún sitio. Además duermen en la calle –algunos en el Barrio Salamanca--, en los cajeros automáticos –esos confesionarios sagrados del dios dinero—, como si fueran los reyes del mundo. ¿Dónde vamos a parar? ¡Qué vergüenza!

Esto no es lo que era. Antes existía la ley de vagos y maleantes, que no era sino una defensa contra este ejército de indeseables. Era nuestro escudo contra la indecencia, contra el mal gusto. Eran tiempos en los que los ciudadanos podíamos pasear en paz, sin tener que ver lo que hoy es moneda de cambio.

Sí señor. Espe Aguirre, como siempre, tiene razón. Es más, estoy seguro de que no dice todo lo que piensa, porque ella es políticamente correcta. Pero, si lo dijera, y si pudiera hacer lo que quisiera, se iban a enterar estos desarrapados que aparecen como setas en noviembre.

No podemos consentir que el turismo de Madrid se vea manchado por tales individuos. Gente incapaz de trabajar, que se dedica a delinquir, y que además, como si fueran animales, buscan, en los cubos de la basura, desperdicios. ¡Qué asco! Le van a manchar a la pobre ese sofá donde habla con sus ciudadanos.

¡Qué bien estaríamos sin ellos! Ahora que todo va estupendo. Que la crisis ya ha pasado. Que no hay desahucios. Que no hay pobreza infantil. Que Rajoy se va a presentar. Que el paro está casi arreglado. Que los angelitos cantan loas a D, Mariano y Cía. Bueno, pues se ve que la felicidad no puede ser completa, por ahí andan estos vagabundos descarriados como si esta ciudad fuera suya.

Simplemente, son guarros y les gusta dormir en la calle. Con los albergues magníficos que tenemos para gente marginal, y están medio vacíos. Está claro que es vicio. Son vagos, muchos pertenecen a bandas de delincuentes organizados y huelen fatal. Es una cuestión de vicio.

Y, por si fuera poco, a los indecentes rojos les ha dado por hacer manifestaciones por el centro de esta maravillosa ciudad. Como dijo el actor Arturo Fernández, con lo feo que son, deberían estar en campos de concentración. No seré yo quien diga que no se manifiesten, que dicen que lo aprueba la Constitución –habrá que cambiarla—, pero sí que tendrían que manifestarse lejos del centro, donde nos visitan los turistas, donde vive mi adorada Espe. Por ejemplo, en polígonos industriales, en plazas de barrios aledaños y alejados del centro, por donde no estorben, porque, además, ¿qué más quieren? ¿No se está acabando la crisis? Son insaciables.

En fin, mano dura, eso es lo que necesitamos, mucha mano dura y menos indignados, que hay que ser patriotas, y los patriotas quieren que los turistas no vean personas indeseables y puedan pasear sin ver concentraciones de gente de baja estofa, aunque haya quien dice que son producto de la crisis, una mentira más para mantener la ciudad asquerosa.

Bueno pues nada, les dejo, que me voy a la Iglesia para rezar, que me han dicho que no es seguro que salga Espe Aguirre. Así es que, hay que solucionarlo pidiendo la ayuda divina, que para eso está, para defender a los buenos. Y Espe es lo mejor, que se lo digo yo que la llevo votando desde siempre. ¡Como debe ser!

Fdo.: Un votante fiel de mi Espe

Salud y República