Mens sana in corpore sano

Por Lagrula


Aunque el  sentido original de esta frase no tiene nada que ver con el sentido con el que se utiliza en la actualidad , ya que en la época del Imperio Romano se utilizaba como " la necesidad de orar para disponer de un espíritu equilibrado en un cuerpo  equilibrado", vamos a dejar la espiritualidad, al menos en mi caso, para tomarla como " mente sana en cuerpo sano" o como sentirse bien con tu cuerpo, te hace sentir bien contigo misma.
Os preguntaréis ¿ y esta de que va ahora, de cultureta? nooo, os voy a hablar de la necesidad que tenemos las madres de dedicarnos tiempo, de cuidarnos y mimarnos a nosotras mismas.
Y es que la mayoría, empezando por mi, cuando nos convertimos en madre, como es normal, la prioridad son nuestros hijos, pero con el error de abandonarnos, de no cuidarnos y a veces de no delegar y querer abarcar todo y así sinderamente no se puede.
Cuando nació Grulito, me descuidé completamente, y no me da vergüenza decir que engordé muchísimo, me puse en el metro setenta y uno que mido como 16 kilitos "ni má ni menos" . No me quería ni mirar al espejo, no me reconocía, ni tan si quiera me gustaba salir en las fotos y fue un error, porque ahora casi no tengo fotos mías con mi bebé, era como que sentía vergüenza de mirarme, no me reconocía.
Las ojeras, la falta de sueño, el cansancio extremo hacen mella, además criar a un bebé de alta demanda y trabajar 8 horas fuera de casa, sin ayuda externa se hace cuesta arriba, sobre todo si se ponen malos, de hecho he ido a trabajar sin dormir, pero bueno este post no va de eso.
Lo que quiero decir es que llega un punto, en el que te olvidas de ti, hasta que un día te miras y dices: "Esta no soy yo, necesito encontrarme otra vez , necesito sentirme bien, tengo que solucionarlo y solo yo puedo hacerlo"
Empiezas a mirarte otra vez al espejo, y comienzas a cuidarte. Comer sano y hacer deporte.
Así empecé yo, cuando empecé a encontrarme bien conmigo misma, un retraso de la regla y el dolor de pecho al mamar mi Grulito, me hizo sospechar que estaba de nuevo embarazada,  pero tenía claro que esta vez no me iba a descuidar. Duante el embarazo cuidé mi alimentación y además tuve hipotiroidismo y con el tratamiento que me dieron, controlé muy bien el peso.
Durante la etapa de bebé de Grulita, me empezó a pasar un poco lo mismo, pero en otro sentido, ya no era físico porque me mantengo en la misma talla , más era psicológico, dos no son uno, el trabajo, cambios laborales por parte de mi marido que exigían más horas de trabajo, un exámen etc que hizo que durante un tiempo,  yo llevara el peso de la casa y los niños.
Gracias a mi amiga Patri de SweetCarving, que me descubrió la aplicación de Smule , donde los pequeños ratitos que tenía "libre" 15 min al día los dedicaba a cantar, una afición que había dejado como hace 16 años. Gracias a esos ratitos de cantar, he vuelto  ha hacer lo que más me gusta y cantar alegra el alma, libera y ya os hablaré en otro post de os beneficios de la música.
Decidí ponerme como "obligatorio" todos los días ese ratito de cante para mi y me sentó muy bien. Así que vi que a lo mejor, podía sacar otro ratito para irme a la piscina, sinceramente, el único deporte que me gusta.
El primer año que me apunté a la piscina, me salió rana  El problema era que si iba  a la piscina por la tarde, después de trabajar, quitaba tiempo  de estar con mis niños y si iba por la noche después de acostarlos, llegaba demasiado cansada, y me entraba mucha pereza, así que pagué un bono anual, y por h o por b no iba y eso me hacía sentirme mal.
Este año, miré las diferentes fórmulas para no dejar de ir a la piscina, no quitar tiempo a mis hijos y no llegar tan cansada que al final dejase de ir. Mirando el horario de paertura y el de mi trabajo decidí que iba a ir a las 07:00 de la mañana, aunque fuera media hora porque a las 8 entro a trabajar y no es que trabaje al lado precisamente.
Y sabéis... esa fórmula ha sido la mejor, desde que me saqué el bono anual , en septiembre, voy tres veces a la semana y os aseguro que me hace afrontar el día de otra manera, más positiva, con más energía. Me pego mis largos, me ducho, me arreglo, paso por chapa y pintura y a trabajar.
Porque si, también me pinto cosa que hacía como 7 u 8 años que no lo hacía. Eso gracias a mi amiga Virginia, que me dio consejos  para mimarme, cuidarme la cara y  pintarme los morros de rojo que es una actitud.
Con todo esto que os cuento he llegado a una conclusión, SI SE QUIERE, SE PUEDE.
Y ojo, no estoy hablando de estar más delgada o más gorda, hablo  de verte bien, de mirarte al espejo y decir, SOY YO. Estaba harta de compadecerme, y si, me sigue pasando que no me da la vida, que no llego a todo, pero  ahora lo llevo mejor.
Así que mamis del mundo , aunque sean 15 min para ti al día, aunque sea lo que dure una canción, o ese momento en el baño mientras te haces tu limpieza diaria, es super importante, no lo dejes.
Yo sigo con mi talla 44,  3 más que cuando era más joven, con mi barriga de 3 meses.  pero soy YO, MUJER y MADRE y eso , no lo cambio por nada.
¡Feliz semana!