"Mensaje cifrado", de Marta Zafrilla: una gran novela juvenil

Publicado el 13 junio 2016 por Lidiacasado


Título: Mensaje cifrado
Autor: Marta Zafrilla
Editorial: Gran Angular
Género: novela juvenil, intriga
Páginas: 160
Publicación: 2007
ISBN: 9788467518511

A las pocas horas de morir su abuelo, Santiago descubre una misteriosa nota en la que, de forma jeroglífica, este lo invita a desenterrar un secreto de su pasado. Con ayuda de su amigo Ernesto emprenderá una investigación que le llevará a descubrir que, a veces, es mejor no desvelar secretos que es mejor no saber.
  Una intrigante novela que reflexiona sobre las personas y la imagen que se proyecta de ellas.
   Me ha sorprendido muy gratamente esta novela que he estado leyendo con los dos clubes de chicos más mayores que coordino. Y lo ha hecho porque me parece que nos encontramos ante una trama bien urdida, con un fondo de misterio bien llevado y un montón de temas interesantes sobre los que reflexionar.
     Lo primero que hace Marta Zafrilla es ponernos cara a cara con la muerte. Desde el principio sabemos que hay un misterio que resolver y que Santi, protagonista de la novela, ha descubierto algo que no sabe muy bien cómo gestionar. Es algo material (sabemos que lo tiene bajo su cama) pero también algo emocional que no alcanza a asimilar. Con esta premisa, la autora nos mete enseguida en la historia y nos mantiene enganchada a ella con el juego que nos propone con la oca que tanto le gusta al abuelo de Santi y con las pistas que este le ha ido dejando y que le han llevado hasta su doble descubrimiento.
    Digo que nos pone cara a cara con la muerte, porque en los primeros capítulos, el abuelo de Santi, Santiago, muere. Hasta entonces, el protagonista nos ha ido hablando de él (hay una larga descripción del abuelo o de cómo Santi ve a su abuelo) y nos ha ido poniendo en antecedentes sobre algunos de los puntos más importantes de su vida: participó en la Guerra Civil Española y estuvo en la cárcel. Además, nos revela mucha información sobre la relación que mantiene con él, una relación de confianza, de amistad, casi de igual a igual.
   Pero cuando el abuelo fallece y Santi empieza a encontrar los mensajes que este le ha ido dejando (mensajes que son pistas y que le irán conduciendo a la verdad), el joven va cuestionándose si en realidad conocía a su abuelo. De hecho, esta es una de las principales reflexiones de la novela: quién soy, quiénes son los que me rodean, qué parte de mí muestro, qué parte de mí conocen los demás, qué parte de los demás conocemos. Y surge la gran pregunta: ¿conocemos a las personas con las que compartimos vida a diario? ¿Y ellos nos conocen a nosotros?
   Otro de los temas fundamentales de la novela es la guerra. ¿Qué somos capaces de hacer en la guerra? Santi descubre verdades de su abuelo que no llega a comprender, a pesar de que él ya se lo había advertido en vida: nadie regresa vivo de una guerra.
   Esta frase, precisamente, es una de las que más ha impactado a los chicos de los clubes y una de las que más hemos debatido en nuestras sesiones. Hay una vida corporal que sí regresa pero hay una vida moral, ética, espiritual... llámalo como quieras, que puede quedar sepultada para siempre junto a otros cadáveres de la guerra.
    También la amistad o la relación con los padres, con los abuelos, con los profesores son temas sobre los que permite reflexionar la novela, junto con otra de las grandes cuestiones de fondo que incluye: la oca. El juego de la oca, el favorito del abuelo Santiago, sirve para ir desentrañando pistas y, también, para ir hablando del propio origen del juego y hasta de cómo puede llegar a ser una metáfora de la vida. De hecho, el abuelo lo tiene claro: prefiero jugar a la oca, donde cada cual sigue su camino, a jugar al ajedrez, donde siempre tienes que matar para ganar. Ahí es nada.
     Además de todos estos temas sobre los que pensar, también me ha gustado mucho la combinación entre intriga e intimismo, entre acción y reflexión. Prácticamente todos los capítulos comienzan con alguna reflexión de Santi (algunas muy muy bellas y todas profundas) que dan paso a la acción, a la resolución del misterio. Me encantado esta forma de encarar una novela de intriga porque muestra que la acción no está exenta de reflexión y que uno puede pensar y darle vueltas a lo que le va ocurriendo mientras vive cada día. Invita así, creo yo, a los jóvenes a meditar sobre lo que les ocurre y a ser críticos con lo que van viendo en su camino.
     Lo peor para mis chicos ha sido el final, demasiado abierto para lo que ellos esperaban. Y me ha dado pena, porque me parece una novela muy bien escrita, además, con un pulso buenísimo y un estilo muy bello. He intentado hacerles ver que en la vida no todo tiene una respuesta y que también las novelas nos dejan muchas veces que seamos nosotros los que propongamos la solución final... pero creo que no ha servido de mucho.
    Así pues, Mensaje cifrado es una gran novela, merecedora sin duda del Premio Gran Angular que ganó en 2007 y su autora, una gran promesa que habrá que seguir de cerca.  
   Nos seguimos leyendo.
   Incluyo este libro en los siguientes retos:
  • Reto 100 libros: 20/100
  • Reto 25 españoles: 12/25
  • Reto Olvidados: 6
  • Reto Autores de la A a la Z: Z 11/25