Esto le llevó a comenzar, en 637, una intensa vida apostólica en compañía de San Félix de Dunwich (8 de marzo) en Anglia del Este, una campaña que fue apoyada por el rey San Sigeberto (27 de septiembre). Luego del martirio de este rey, Fursey y sus discípulos San Gobain (20 de junio), San Etto (10 de julio), San Dichull (7 de septiembre), y sus hermanos antes mencionados, pasaron al continente. El rey Clodoveo II le dio unos terrenos en Lagny-sur-Marne, cerca de París, para que pudiera fundar un monasterio y acogiera, además, a los monjes misioneros que huían de Inglaterra.Otra versión dice que fueron los santos esposos San Vicente Madelgar (14 de julio y lunes de Pentecostés) y Santa Waldetrudis (9 de abril; 12 de agosto, traslación de la cabeza; 3 de febrero, invención de las reliquias; 2 de noviembre, canonización) quienes le insistieron para que pasara al continente. En Lagny tuvo Fursey varios discípulos de renombre, San Emilian (10 de marzo), San Maugille (30 de mayo) y San Mumbol (9 de mayo y 18 de noviembre, traslación de las reliquias). Y también fue discípula suya la gran Santa Gertrudis de Nivelles (17 de marzo), a quien Fursey instruyó en la Escritura y la Teología.
Fursey falleció en el Señor en 650. Su cuerpo fue puesto en una carreta con bueyes y allí donde los animales se detuvieron fue sepultado en una sencilla tumba. Sobre su sepulcro sus hermanos Foillan y Ultan fundaron la abadía de San Pedro. En el siglo X sus reliquias se trasladaron a Péronne, donde el culto creció, por influencia sobre todo de los monjes irlandeses.Fuente:
-http://omniumsanctorumhiberniae.blogspot.comA 16 de enero además se recuerda a:
San Pablo y 36
compañeros mártires.
San Jacobo de Tarantasia,
obispo.