Mi bebé y sus maneras de dormir

Por Yolandata75 @sinmalaleche
En los nueve meses que ha cumplido mi niño son muchos los cambios que vamos viendo y experimentando juntos. Hay uno de ellos que tiene que ver con el sueño de mi bebé y cómo ha ido evolucionando para pasar de quedarse plácidamente dormido en mis brazos a preferir dormirse gateando. ¡Sí, sí,! mi niño, que en todo este tiempo no ha querido estar boca abajo, ahora se pone a cuatro patas, hinca la cabeza en el colchón y así se queda frito:

Cada vez es menos frecuente que se me duerma en brazos, normalmente cuando ya está cansado y somnoliento a la hora de la siesta o por la noche y siempre en posición vertical (como cuando lo porteo), nada de tumbarlo y acunarlo. En esas pocas ocasiones lo disfruto muchísimo, porque lo echo de menos y porque soy consciente de que cada vez serán más escasas. 
¡Ay qué tiempos aquellos cuando se quedaba sopa pegadito a mi pecho!

Sin ir más lejos, esta semana, en uno de esos momentos mientras lo sostenía, le comenté a su papá: 

"Esto es lo mejor del mundo mundial: cuando mi hijo se entrega al sueño confiando en mis brazos que lo sujetan"Eso, y su cara de angelito, me derriten.

Algunas curiosidades sobre la manera de dormir de Daniel también han ido evolucionando. Por ejemplo, desde recién nacido le ha gustado tener algo que le tocase la cara. Normalmente utilizábamos un peluche y falta de éste, también valían sus propias manos o las nuestras.


Ahora, prefiere meter su cara entre mi cuello y mi barbilla, o hundirla en la almohada. La cuestión es que parece que le sigue gustando esconder su carita, tal vez le recuerde a cuando estaba en mi vientre encajado y por eso le relaja esa pequeña presión en la frente y los ojos.

Sin ir más lejos, hoy hemos ido en bus al centro y lo llevaba en la mochila portabebés, sabía que tenía sueño y no tardaría en "caer".  A una señora que iba sentada a nuestro lado le ha hecho gracia cómo Daniel intentaba meter su cara entre mi pecho y mi axila: "¡Míralo, cómo busca su cueva para dormirse!". 

En cuanto a la postura, de recién nacido dormía hacia un lado o hacia el otro y hecho un "coquito" (véase la foto de la izquierda, y su muñequito que no falte).

Según fueron transcurriendo los meses y él empezó a tener más control sobre su cuerpo, en la mayoría de ocasiones se colocaba boca arriba, brazos en posición de "¡arriba las manos!" y la cabeza ladeada. 
Una vez le pregunté a su pediatra si esta era una postura correcta para dormir, y me contestó que era estupenda y sobre todo si era en la qué él se sentía cómodo. ¿Cómo lo veis? Yo creo que está muy cómodo, verdad?Sigue durmiendo en esa postura (a la que yo llamo "la ranita") la mayor parte del tiempo. Al principio utilizó chupete, pero alrededor de los cinco meses empezó a rechazarlo. El control y dominio de llevarse sus dedos a la boca reemplazaron al caucho, unos deditos de bebé son mucho más sabrosos, ¡dónde va a parar!



A lo largo de estos meses también nos ha deleitado con algunas posturas merecedoras de instantáneas y de un buen nombre.


Aquí tenemos El Faraón:

El churro, media manga, manga entera:

El Bonaparte:



El Santito:

y el un, dos, tres, al escondite inglés:

Y vuestros bebés ¿Qué rarezas tienen a la hora de dormir?Te propongo un reto: sube una foto de tu bebé durmiendo en alguna posición graciosa o poco común y compártela en las redes (twitter, facebook, instagram...) con el hashtag #manerasdedormir. Incluso si te apetece, publica un post en tu blog para mostrarnos a tu angelito felizmente dormido. ¿Te apuntas?Un abrazo.