Mi experiencia con el curso de Comunicación Escrita (Cálamo & Cran)

Publicado el 17 julio 2015 por Carmelo Carmelo Beltrán Martínez @CarBel1994


«Que el ritmo no pare», cantaba Patricia Manterola en el año 2002. Podemos decir que ese es el lema con el que afronto este verano. Hace poco tiempo os hablé del Taller de Content Curator que había sido impartido en la Casa del Lector de Matadero (Madrid). Paralelamente, he realizado un curso online de Comunicación Escrita, también impartido por Cálamo & Cran

Lo primero que os estaréis preguntado es la razón por la que estoy realizando este curso. La respuesta es sencilla y estoy seguro de que la muchos de los que leéis estaréis de acuerdo: somos bloggeros, nuestro hobby consiste en escribir, así que, ¿por qué no prestarle más atención a la forma en la que lo hacemos?Desde hace tiempo me he estado esforzando en que los textos que se encontrasen en esta página tuviesen una mayor calidad, y creo que, poco a poco, lo he ido consiguiendo, Espero que se acabe notando en el resultado, ya que por lo menos lo que hay detrás de cada entrada ha experimentado un gran cambio en la forma de realizarse.
Esta vez me he decantado por hacerlo online en lugar de presencial debido al tiempo. Este es uno de los mayores tesoros que tenemos y no estoy dispuesto a malgastarlo en trayectos, por tanto, he preferido aprender estas lecciones desde la butaca de mi habitación. Después de todo estamos en verano, y también quiero tener horas para disfrutar.


La comunicación escrita es aquella que realizamos mediante la técnica de la redacción. Para entenderla de una forma más profunda es importante hacer una comparación con la comunicación oral.
  •        Duradera – Volátil: mientras que lo escrito perdura en el tiempo, en la comunicación oral «las palabras se las lleva el viento», por lo que hay que tener mucho más cuidado con lo que se deja redactado al alcance de todos que lo que hablamos, pues acabará desapareciendo —aunque con la prensa actual, siempre al acecho y con una cámara que graba todo, esta diferencia está haciéndose cada día más pequeña—.
  •        Inalterable – Alterable: ambos modos de comunicación están dirigidos a una audiencia. La diferencia entre ambos es que mientras en la comunicación hablada el orador puede ir variando su tono y la forma del mensaje conforme ve las reacciones de su público, el que escribe un texto no cuenta con esta posibilidad, ya que la interacción entre emisor y receptor no se produce inmediatamente.
  •        Trabajo de fondo – Espontaneidad: la comunicación oral es mucho más espontánea. Muchas veces surge de la nada, mientras que la escrita lleva un importante trabajo detrás—o al menos debería ser así—. Cuando encontramos una noticia en un periódico entendemos que el autor se ha informado, ha estructurado su texto para la información nos llegue de la forma más clara posible, y ha revisado las veces necesarias su obra para que quede casi perfecta; mientras que cuando tenemos una conversación en un bar sobre la misma noticia no esperamos que nuestro interlocutor haya actuado de dicha manera.

 ¿Cómo se relacionan?
Que sean distintas no quiere decir que no puedan convivir. Todo lo contrario. Aunque nos encontramos en una época en el que todo medio está tendiendo al ámbito audiovisual hoy en día ambos formatos pueden —y de hecho, lo hacen— compaginarse a la perfección para dar una mejor información al público. Juntos suman un plus de valor al producto.
Un ejemplo claro de esto es la crónica de un partido de fútbol, en la que encontramos por escrito cómo ha jugado cada jugador, algunos detalles técnicos, o los errores que haya podido cometer el árbitro, al mismo tiempo que tenemos un video con las mejores jugadas del partido.
No creo que nunca desaparezcan los textos escritos, dentro de cualquier ámbito, sin embargo si que creo que poco a poco irá perdiendo terreno respecto a la imagen y el sonido. ¿Hasta qué punto retrocederá? No lo sé, pero mirad a la radio. Todo el mundo pensaba que desaparecería tras el desarrollo de la televisión, y sin embargo ha sabido renovarse y mantenerse dentro del panorama actual.


Una vez he realizado los siete temas de los que consta el temario, puedo decir que los más importantes para cualquier «redactor» son los cuatro primeros y el séptimo. El resto los puedes aprender en cualquier otro sitio, son «complementos» a la escritura, y prácticamente todo su contenido lo estudié en el curso de Corrección Profesional. Imprescindibles, pero que no enseñan a escribir como tal, sino a mejorar.
En la primeraunidad el curso enseña al escritor a plantearse tres preguntas básicas a la hora de escribir cualquier tipo de texto:
  • ¿Qué es lo que quiero transmitir?
  • ¿A quién se lo quiero transmitir?
  • ¿Qué efecto quiero conseguir con mi texto?

Pueden parecer cuestiones evidentes, pero es algo que yo nunca hacía a la hora de sentarme delante del teclado. Hasta que empecé el curso yo escribía sin pensar en el lector, cuando es lo más importante que tiene que hacer cualquiera que redacte un texto. Desde entonces cada vez que me siento delante de la pantalla, ya sea para este blog o para cualquier otro lugar en el que colabore, me imagino que hay una persona sentada a mi lado. La recreo en mi cabeza como si fuese mi público objetivo (target). Lo hago para él, no para mí, y todo esto hace que cambie mucho la forma en la que pulsamos las teclas.
Plantearte qué efecto quieres conseguires algo que estoy seguro de que la mayoría de vosotros nunca habéis hecho, porque yo tampoco lo realizaba. Escribía una reseña o algún artículo de opinión, lo repasaba y lo publicaba. Pero, ¿cuál era el objeto de esto? ¿Qué quería que pensase quién me leyese? Cosas tan importantes no pueden quedar nunca en el tintero.
El segundo tema es sin ninguna duda mi favorito. Este está dedicado a aportar al estudiante diferentes métodos y técnicas para tener ideas y para poder desarrollarlas. Entre ellas podemos encontrar: lluvia de ideas, mapa mental, el cubo, frases inacabadas… Es la parte de todo el curso que más me ha aportado. Además, en sus últimas páginas aborda el tema de los bloqueos por los que puede pasar un redactor y diferentes formas de superarlos y evitarlos.
Por su parte, el tercer y el cuarto tema están dedicados a aspectos más teóricos. Nos enseñan los diferentes tipos de textos existentes y las pautasque debemos seguir cuando decidimos escribir cualquiera de ellos. Un tema muy interesante que finaliza con apuntes referentes a cómo hacer un boceto a la hora de escribir un texto. Un paso imprescindible.
El resto de los temas se dedican a dar apuntes sobre gramática —algo que ya conozco de mi curso de Corrección Profesional, pero que nunca viene mal recordar—, de cómo redactar mejor las frases y párrafos —por ejemplo, evitar las frases hechas por restar personalidad a un texto o escribir siempre lo más relevante al comienzo de cada oración— o la mejor manera de utilizar los signos de puntuación.


El estudiante objetivo de este curso de comunicación escrita es aquel que precisa o que busca conocimientos para mejorar la forma en la que se comunica con los demás, independientemente del tipo de texto que emplee para ello. Se dan pautas desde para realizar informes hasta para realizar reseñas, pasando por en medio por comunicados internos de una empresa. Eso sí, todo desde un punto de vista profesional, en el sentido de que aquel que busque técnicas para mejorar su escritura creativa no verá recompensados sus anhelos con estas clases.

Cristina Planuchelo es la profesora encargada de resolver las dudas y corregir las prácticas de los alumnos de este curso de Comunicación Escrita.
Desde el primer momento demuestra una actitud positiva y amable con el alumno. Animándole a seguir, motivándole y ayudándole a descubrir los fallos en los que pueda incurrir en su redacción.
Estoy disfrutando de una experiencia totalmente positiva con su asesoramiento.

Para aquel que tenga como objetivo mejorar su redacción, los 290 € que cuesta el curso pueden parecer un poco elevados. Es un precio alto, pero sin ninguna duda mejoraremos nuestra comunicación escrita a medida que avancen las lecciones. Te toca a ti valorar si estás o no conforme en pagar dicha cantidad.

 Los aspectos positivos a destacar del curso son dos:
  •        Mejoras: parece una tontería, pero hay muchos cursos o talleres que a medida que avanzas a penas notas mejoría en aquello a lo que está enfocado. Aquí no. Con estas clases irás notando como cambias tu forma de enfrentarte a tus próximos textos a medida que vayas avanzando por el programa.
  •         Directo: no pierde el tiempo con lecciones que no aportan nada, con relleno que solo hiciese parecer que el curso es más largo. Aquí todo lo que se explica tiene su cometido y funciona.

También quiero destacar un aspecto negativo:
  •         Faltan ejercicios y prácticas: en un curso como este en el que todo se basa en escribir mejor, se echa de menos más ejercicios y prácticas en las que el profesor pueda enfocarte y orientarte más. Espero que este sea un aspecto que mejoren para las próximas sesiones.

No tengo mucho más que añadir. Cómo he venido repitiendo a lo largo de los párrafos, si quieres mejorar tu forma de redactar este es tu curso. Funciona. Ya solo te queda valorar si tienes el tiempo y el dinero necesario para llevarlo a cabo. Yo, desde mi experiencia personal, creo que vale lo que pide. Lo recomiendo totalmente.
A modo de curiosidad, os dejo por aquí el texto creativo que redacté en mi prueba final. Tenía que narrar una tarde en la Gran Vía de Madrid desde el punto de vista de un perro. Algo difícil para mí, ¿o no?

@CarBel1994