Microrrelato masónico: “Pasos perdidos”

Publicado el 15 agosto 2015 por Habitalia
El batallón avanzaba sobre el blanco manto de nieve que cubría el patio. Los jóvenes rusos, horrorizados, iban recorriendo los barracones y fosas.

Habían visto todo tipo de truculencias, algunas de ellas de sus propios compañeros de armas, pero nada como aquello. Uno de ellos no pudo más y vomitó el escaso desayuno de esa mañana. Otro iba gimoteando. Otro miraba sin mirar, con el peligro que ello suponía de no percatarse de la presencia de algún enemigo rezagado.

Entraban en un barracón, cuando de repente oyeron voces. Dimitri, cuya abuela era francesa, reconoció el acento e hizo un gesto para que guardaran silencio. Silencio al otro lado de la puerta. Una frase. Silencio. Otra frase. Silencio. Otra frase. Dimitri se quedó de una pieza, y acto seguido, cubriéndose la cara con las manos, lloró con la fuerza con la que se llora a una madre.

Sus compañeros echaron la puerta abajo. Allí, blancos como la nieve que acababan de pisar y cadavéricos, cuatro individuos con una especie de raído delantal, uno de ellos con un palo en la mano, sostenían en sus manos unas cáscaras de algún tipo de fruta, aceitosa y humeante. El olor era espantoso.

Dimitri lloraba y lloraba. Los señalaba mientras traducía entre sollozos que apenas le dejaban expresarse: "... Alegría... en los corazones... que el Amor... hombres... Paz... Tierra..."

(Con el máximo respeto, para todos aquellos que han sufrido por sí y por los demás)

Publicado en Masonería HOY