Miedo al dentista en niños, ¿cómo tratar este tema con ellos?

Por Mimamaesnovata

Hay quien tiene miedo a las arañas, a las alturas, a la oscuridad o a las espacios cerrados… pero si existe una fobia muy común, tanto entre niños como en adultos, es el miedo a ir al dentista. La odontofobia es algo tan frecuente como irracional, aunque, como padres, tratar este tema con nuestros hijos puede resultarles de gran ayuda. ¿Quieres saber cómo ayudar a tu hijo a no tener miedo al dentista? Sigue leyendo.

Ir al dentista con niños

Siempre queremos ver a nuestros hijos sanos y felices, sin duda, ¡es nuestro mayor anhelo y deseo! Una de las tantas responsabilidades que tenemos como padres es cuidar de la salud bucodental de nuestros hijos.

Acompañarlos a sus revisiones periódicas en el dentista, ocuparnos del correcto cepillado de sus dientes y de enseñarles unos buenos hábitos de higiene dental son obligaciones ineludibles.

Debemos buscar dentistas infantiles con amplia experiencia, de confianza, para que nos ayuden y guíen en este proceso tan importante del desarrollo de nuestros pequeños. Solo de esta manera podemos prevenir y tratar la aparición de enfermedades o alteraciones bucodentales.

¡La salud oral es muy importante! A veces, no nos damos cuenta de su relevancia, hasta que la perdemos o surgen los problemas. No podemos permitir que nuestros niños sufran estas consecuencias.

Hay que recordar que la primera visita al dentista en niños debe realizarse al cumplir su primer año de vida y después de esa primera toma de contacto, las revisiones deberían realizarse, al menos, una vez al año.

Actitudes y miedos de los niños al dentista

Lo normal es que los niños se porten bien cuando acuden a sus revisiones con el odontólogo, pero en ocasiones puede suceder que aparezcan ciertos temores o miedos ante la sola idea de ir a la consulta del dentista.

Comprender las causas que pueden estar provocando estos temores nos permitirá ayudarlos a superarlos. Veamos qué puede estar sucediendo en esas pequeñas cabecitas:

– Miedos aprendidos

Los niños suelen imitar y copiar las actitudes de sus adultos de referencia. Si el padre o la madre tienen miedo al dentista, es muy frecuente que estos temores acaben pasando a los niños.

Por ello es muy importante que, si alguno de los adultos que convivimos con un niño, tenemos miedo al dentista no hablemos de ello delante de los peques para no transmitírselo.

– Miedo al dolor

Cuando no seguimos las revisiones periódicas recomendadas puede suceder que la primera visita al dentista se realice cuando ya ha aparecido algún problema: alguna caries, un flemón u otra circunstancia que le cree dolor o incomodidad al niño.

En ese caso es probable que el niño asocie el dentista al dolor y que aparezcan los miedos y temores a volver a ir a su consulta.

– Miedo a lo desconocido

Algunos niños pueden sentir miedo a la desconocido. No saben a dónde van, qué le van a hacer o quién se lo hará y eso les puede crear nerviosismo y ansiedad.

Cómo tratar el tema del dentista con los niños

Los padres deberíamos conseguir que los niños vean que los dentistas se ocupan de cuidar de su sonrisa y sus dientes para que nunca les ocurra nada malo. ¡No hay que tenerles miedo!

Si te preocupa que tu hijo o hija pueda sentir miedo a ir al dentista o simplemente quieres que esté preparado para realizar su primera visita, existen una serie de recomendaciones que puedes tener en cuenta.

7 consejos para ayudar al niño a que la visita al dentista sea lo más agradable y tranquila posible

1. Busca un dentista especializado en niños

Los odontopediatras son profesionales de la Odontología que se especializan en atender a los pacientes desde el nacimiento hasta su edad adulta.

Cualquier dentista está capacitado para atender a niños, pero si escoges un odontopediatra te asegurarás que cuente con una experiencia más amplia en el trato hacia los niños. Además, sus consultas suelen estar más amigablemente decoradas para los peques, con detalles infantiles, juegos o libros que pueden crear un ambiente en el que los niños se sientan mucho más cómodos.

2. Háblale acerca de la importancia de cuidar su boca y sus dientes y de mantenerse sano

Es muy importante tratar estos temas con nuestros hijos. En ocasiones, tendemos a pensar que son demasiado pequeños para entender estas cosas, pero nada más lejos de la realidad.

Si les hablamos y les explicamos de forma calmada y con palabras sencillas ellos nos comprenderán y comenzarán a ser conscientes de la importancia de su salud y de cuidarse para mantenerse sanos y crecer fuertes.

3. Explícale quién es el dentista infantil

Cuéntale a tu hijo quién es vuestro dentista, cómo se llama, cuál es su trabajo, cómo es su consulta… siempre con naturalidad y en un tono positivo. De esta forma los niños estarán preparados y no sentirán esa ansiedad tan habitual hacia lo desconocido.

Puedes explicarle que es una persona amable, agradable, simpática que va a revisar sus dientes para ver que todo marcha bien y qué puede preguntarle cualquier duda o pregunta que tenga sobre lo que va a hacerle.

Hablarles sobre lo que el dentista les va a hacer también puede resultar positivo. Sin entrar en demasiados detalles: «te pedirá que abras la boca y con un espejo muy chulo que tiene te mirará los dientes para ver lo fuerte y blancos que los tienes»… por ejemplo.

4. Busca vídeos o canciones relacionadas con las visitas al dentista

A mis hijos les encanta Peppa Pig, pues hay un capítulo en el que Peppa y su hermano acuden a la consulta del dentista. Ver este tipo de vídeos, donde sus personajes favoritos van al dentista sin miedo, les puede ayudar a verlo como algo normal, cotidiano y rutinario a lo que no hay que temer.

5. No te saltes ninguna revisión

Si llevas a tus hijos al dentista desde que cumplen su primer añito, ellos lo verán como algo normal, que forma parte de su vida. Será más fácil que pueda establecer una relación positiva con el odontólogo, algo, que sin duda, será ya una ventaja para toda su vida.

6. Ayúdale a recordar lo positivo

Tras cada visita al dentista, habla con tu hijo sobre la experiencia. Enfócate en los aspectos positivos, y si ha sucedido algo «negativo» intenta restarle importancia y reflexionar con él sobre por qué ha sucedido y cómo poder evitarlo en futuras visitas.

7. No lo amenaces nunca con ir al dentista

«No comas tantas chuches o los dientes se te picaran y habrá que ir al dentista» No caigas en estos tópicos ni amenazas, que solo conseguirán que los niños relacionen el dentista como algo negativo, como un castigo.

En resumen, solo se trata de normalizar la visita al odontólogo como algo normal y necesario. Es nuestra responsabilidad ayudarles a tener una buena relación con este profesional de la salud y facilitarles unos buenos hábitos de higiene buco-dental. ¡Todos saldremos ganando!

Contadme vosotros, ¿tienen vuestros hijos miedo a ir al dentista? ¿Cómo los ayudas a superar estos miedos? ¿Cómo tratas el tema del dentista con tu niño? Me encantará leer vuestras experiencias en los comentarios.