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Mina La Condenada, España – Del lapis specularis, el cristal de Hispania

Por Viajandoentrepiedras

La Condenada, una de las minas de lapis specularis de la ciudad de Segóbriga. De las entrañas de la tierra se obtenía el cristal de Hispania, la piedra de yeso selenítica que dará forma a las ventanas del imperio romano.

La condenada

UBICACIÓN

La mina de La condenada se encuentra en un cerro junto a la carretera CM-3011 al sur de la población conquense de Osa de la Vega en el centro de España. La mina esta a 28 kilómetros al sur de los restos de la ciudad romana de Segóbriga.

HISTORIA

La explotación de la mina comienza poco después de fundación de Segóbriga sobre un oppidum celtíbero. Durante los siglos I y II d.C. se crea una industria de explotación del lapis specularis en un radio de 100.000 pasos, unos 150 km, alrededor de la ciudad de Segóbriga. De las minas se obtiene el valioso lapis especularis o yeso translúcido de Hispania. Pese a no ser exclusivo de la zona pues también se obtiene en sitios como Chipre, Sicilia, la Capadocia o el norte de África, ninguno igual a este en calidad.

En pozos de hasta tres niveles se extrae el mineral mezclado con otros materiales, siendo necesario en superficie cortar y separar en capas para darle el grosor deseado. Después, aprovechando las excelentes vías de comunicación que pasan por la ciudad, el material es colocado cuidadosamente sobre carros para ser enviado, vía puerto de Sagunto y Cartago Nova, a todos los lugares del imperio donde se pague por ello. El uso que se le da al yeso traslúcido es principalmente para la fabricación de ventanas, montándose sobre armazones de madera o cerámica, ya que permite el paso de la luz sin que el viento o frío llegue a la estancia. También es usado para construir invernaderos, decorar habitaciones colocando virutas en suelos y paredes e incluso como ornamento en grandes edificios como el Circo Máximo. A finales del siglo II d.C. se consigue fabricar un vidrio mas barato, que pese a su peor calidad, precipita la ruina del negocio de las minas, las cuales son abandonadas.

En el siglo VI d.C., durante el periodo visigodo, la mina es utilizada como necrópolis colectiva, siendo en siglos posteriores escondite en momentos difíciles.

Los restos de las minas nunca caen el olvido. En un pasaje del Quijote de Miguel de Cervantes el escudero Sancho Panza cae con su borrico en uno de los pozos al huir de la ínsula Barataria.

En el siglo XVII d.C. un fraile llamado Cristóbal de los Santos explora por primera vez alguna de las minas de Osa de la Vega. Ya en el siglo XX d.C. se realizan intervenciones con metodología científica que permiten excavar y estudiar diversas minas del complejo.

La condenada

VISITA A LA MINA LA CONDENADA

La visita a la mina La condenada comienza en el edificio que hace la función de centro de interpretación y lugar de encuentro. Tras la visualización de un vídeo ilustrativo sobre la mina se nos hace entrega de un mono, casco y frontal de luz. Con el equipo ya en mano nos desplazamos con Miguel Angel, guía oficial de la visita, hasta la mina situada a unos pocos kilómetros al sur.

El horario de visita es de 11 a 13h y de 18 a 20h los sábados, y de 11 a 13h los domingos. Existen visitas durante la semana para grupos organizados y colectivos. Es recomendable reservar plaza ya que el aforo de la mina esta limitado a 10 personas. La mina La Condenada cierra durante el periodo invernal desde mediados de diciembre hasta mediados de marzo debido a la hibernación de los quirópteros que habitan el lugar, abriendo solo de manera excepcional para su estudio e investigación. Se puede obtener información actualizada en la Web de la mina, en el teléfono 629 75 22 57 o en el correo [email protected]. También se puede reservar plaza en el formulario disponible para tal fin.

El precio de la entrada es de 10€ e incluye además del mencionado material y un seguro que nos cubre en la visita. Esta permitida la entrada a mayores de edad y a menores a partir de los 14 años siempre que vayan acompañados de un adulto como tutor y responsable de los mismos.

Otra particularidad es que cuidaran de tu mascota durante las 2 horas que dura la visita, ya que colaboran con el proyecto ‘ArqueoMiau’ a favor de los animales abandonados. Eso supone que el 5% del precio de cada entrada será destinado a dicho proyecto. Un 10% si se acude a la visita con la mascota.

No es posible realizar la visita con silla de ruedas o carro de bebé.

Los puntos mas interesantes para la visita son:

  • Centro de Estudios e Interpretación de la Minería Romana del lapis specularis: este remodelado centro cuenta con interesante información sobre el proceso de extracción de lapis specularis, así como diversas fotografías de la mina. Antes de comenzar la visita se proyecta un pequeño audiovisual y recoge el material necesario para la mina: mono, casco y frontal de luz.
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  • Los Espejares: la visita comienza en un llano entre el cerro y la carretera conocido como el yacimiento de Los Espejares. Este llano, excavado en el año 1.998 d.C., ha sido identificado como un centro de procesamiento del lapis specularis. El yeso extraído era procesado en esta zona para cortarlo y seleccionarlo para su posterior envío. En el mismo lugar se excavó un año después un pozo de extracción denominado Mina OV-I-3. Este pozo tiene una cota de -12 metros, no lográndose conectar con las galerías de la mina debido a los derrumbes que provocaron la parada de las excavaciones. En los alrededores se han documentado 25 minas de que 13 han podido ser topografiadas.
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  • Mina OV-I-1: esta depresión en el terreno marca lo que en su día fue una mina que sufrió un colapso y se hundió.
    La condenada
  • Mina OV-I-6: esta zona hundida en el terreno tiene unos 50 metros de diámetro y ha sido identificada como una gran sala de una mina que pudo tener hasta 8 metros de altura. Aún es perceptible la continuación de la galería entre unas rocas.
  • Mina OV-I-8 La Condenada: es la mayor de las minas excavadas en la zona de Las obradás. Consta de tres niveles en un trazado laberíntico que surge de la explotación de los distintos filones de yeso. Multitud de galerías verticales y horizontales, parte de ellas colmatadas, crean un trazado que supera el kilómetro de longitud. El acceso principal se realiza a través de una sólida escalera preparada para los visitantes y que nos lleva al primer nivel de la mina, el único que podremos visitar.
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    El recorrido esta balizado con cuerdas que permiten seguir el trazado y que hacen a su vez de apoyo en el descenso. A los pocos metros nos encontramos con la gran sala, lugar desde el que surgen gran parte de las galerías de la mina. Este espacio no se ha hundido debido a una serie de columnas donde el lapis specularis no ha sido extraído para dar sustento al techo. En esta sala se ha habilitado una plataforma para facilitar al visitante una zona segura desde la cual admirar la iluminación en tonos morados con la que se ha decorado la cavidad.

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    Es una constante en la mina encontrar los huecos donde se colocaban las lucernas que daban luz a los mineros, en algunos casos aún se intuye los restos quemados de la llama. También hemos observado claramente la dirección en la que los picos labraban la roca ya que estos dejaron deja una característica marca que permite interpretar el sentido del golpe. En algunos puntos hay incluso restos de las puntas de los picos que quedaron incrustados en la roca.

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    Durante el recorrido se nos ha permitido adentrarnos en gateras o galerías de la mina no usuales en el itinerario de la visita

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    La mina La Condenada ha sido usada en diferentes momentos de la historia, ya sea como necrópolis colectiva en época visigoda, refugios en momentos de conflictos armados o como escondite de prófugos de la ley o de la inquisición, como atestiguan diferentes restos óseos, un tesorillo visigodos y gran cantidad de grabados realizados sobre el yeso.

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    Por último nos encontramos con el morador de la mina, al que procuramos no despertar de su plácido sueño.

    La condenada

Para mejor comprensión de la visita es recomendable combinarla con la visita a Segobriga.

Segobriga, España – La ciudad que da luz a Roma

Para facilitar la visita hemos creado este mapa para dispositivos móviles con los puntos descritos en el artículo.
Visita nuestra sección Sobre los mapas para saber como utilizar este mapa desde tu dispositivo móvil.

COMO LLEGAR

Si se tiene como origen Madrid es necesario 1 hora y medía en coche para llegar al Osa de la Vega, lugar en el cual comienza la visita a la mina de La Condenada.

La mina de La Condenada se encuentra a 30 minutos del parque arqueológico de yacimiento de Segóbriga.

ALOJAMIENTO

Si pasas la noche cerca de la mina las posibilidades son escasas pero no nulas. Existen diferentes casas rurales en los alrededores que nos permitirán pernoctar una noche y aprovechar para visitar otros lugares de interés en la zona.

NUESTRA VISITA

La visita a esta mina ha sido una experiencia nueva al concepto de visita arqueológica en la que generalmente te limitas a observar y escuchar. Aquí hemos tenido la posibilidad de adentrarnos en una mina romana que ha quedado casi intacta desde que la abandonaron hace dos mil años, arrastrarnos por sus gateras y descubrir sobre la misma roca las huellas del paso del tiempo y las personas.

Una experiencia diferente y única recomendada para todos los públicos. Olvidaros de miedos y claustrofobias y descubrir el mundo subterráneo de Roma.

Agradecer a Miguel Angel la didáctica visita realizada, esperando en un futuro poder volver y disfrutar de nuevas galerías, y porque no, nuevas minas.

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