Clásicos universalesMadame Bovary (o La señora Bovary), de Gustave Flaubert. Trad. Mª Teresa Gallego Urrutia, Alba, 2012.
Recuperaciones de libros olvidadosLa frontera entre clásico y recuperación es difusa (a menudo se habla de «clásicos recuperados»). El criterio que he seguido para separar las siguientes obras de las precedentes se basa, por una parte, en la consideración de excelencia que se presupone a un clásico. Con Flaubert, Tolstói y Proust no hay dudas; Bowen y Lispector, aunque menos conocidas para el gran público, también han recibido estos calificativos. En cambio, las novelas de Austin Wright y John Williams se han redescubierto en los últimos años, aquí y en sus países, por lo que quizá todavía es pronto para plantearse esta reputación. Por otro lado, a Brigitte Reimann se la aprecia en Alemania, pero aún se la conoce poco en otros lugares y, además, este libro no es su obra maestra. En cualquier caso, aconsejo quedarse con sus nombres a secas y no con la etiqueta que les he puesto.
Literatura contemporánea de autores reconocidos
Literatura contemporánea de autores jóvenesSeparo a estos autores de los anteriores, no solo por pertenecer a otra generación, sino porque es posible que aún no hayan escrito su mejor obra y me parece importante tenerlo en cuenta a la hora de leerlos. Sé que puede sorprender encontrarlos en una lista en la que también figuran grandes nombres de la literatura, pero lo hago precisamente porque leo de todo, libros de escritores de larga trayectoria y libros de escritores jóvenes, y en este apartado quiero destacar a aquellos que considero más interesantes dentro de este grupo.
Para saber todo lo que he leído en 2013, estos son mis balances de la primera y la segunda mitad del año.