Durante toda la noche, Vocales y Consonantes formarán parejas y figuras, harán cadenas y cadencias, rimarán versos y cantares, y festejarán la alegría que les hará olvidar por esa vez todo asomo de envidia, rivalidades y preeminencias, para ser felices juntas…
Como cada año, aquella era una noche especial. Las letras celebraban su baile anual.
Invitadas por el mismo grupo que año tras año organizaba la fiesta -el Club del Baile como les llamaban algunas con un dejo de ironía, o de envidia tal vez- , la a, la i y la e en representación de las Vocales, junto con la be y la ele por las Consonantes, se colocaban en fila, siempre en el mismo orden, para recibir a sus invitadas que iban llegando, sumándose al festejo, ataviadas con su mejores galas.
Todas estaban invitadas y nunca ninguna jamás se habría atrevido a faltar. Puntuales, las letras, a la hora convenida allí estarían a la puerta, esperando su turno. Ordenadas, las letras, a nadie se le ocurriría nunca saltarse su lugar. A, b y c constituían desde siempre el Comité de Bienvenida y desde d , la primera en…
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