Movie Review – Conan el Barbaro

Publicado el 11 abril 2016 por César César Del Campo De Acuña @Cincodayscom

Movie Review…por  César del Campo de Acuña

Dirección: John Milius.
País:
Estados Unidos.
Año:
1982.
Duración:
129 minutos.
Género:
Aventura. Fantástico. Espada y brujería.
Guion:
John Milius, Oliver Stone (Basado en la obra de: Robert E. Howard).
Intérpretes:
Arnold Schwarzenegger, James Earl Jones, Sandahl Bergman, Max von Sydow, Ben Davidson, Sven-Ole Thorsen, Cassandra Gaviola, Gerry Lopez, Mako, Valérie  Quennessen, William Smith, Nadiuska, Jorge Sanz, Franco Columbu y Pilar Alcón.
Música:
Basil Poledouris.
Fotografía:
Duke Callaghan.
Montaje:
C. Timothy O’Meara.
Dirección artística:
Pierluigi Basile, Veljko Despotovic y Benjamín Fernández.
Diseño de producción: Ron Cobb.
Estreno en Estados Unidos:
15 de abril de 1982.
Estreno en España:
14 de mayo de 1982.

Slave. Barbarian. Warrior. Thief… Conan.

Cuando Robert E. Howard, vigilado por la sombra de Conan, comenzó a escribir las aventuras del bárbaro más famoso de la literatura fantástica estoy convencido que nunca llego a imaginar que el cimmerio inspiraría historias que salvarían a la mundialmente famosa Marvel Comics y que convertiría al rostro de un reconocido culturistas austriaco en uno de los más populares del mundo. En el primer año de la década de los 80 comenzó el rodaje de Conan el Barbaro, película basada en la obra de Howard. Dos años después, aquella apuesta de Dino De Laurentiis, no solo fue un éxito en taquilla que convirtió a Arnold Schwarzenegger en una estrella de la noche a la mañana sino que además, sin ser ni mucho menos la primera, puso de moda el subgénero de la Espada y Brujería  y durante unos años todo el mundo quiso estrenar el siguiente Conan. En las páginas de Cincodays.com hemos visto ejemplos como Hundra o Los Barbaros, pero ya saben aquello de lo bien hecho es eterno y nunca, desde mi punto de vista, el impacto del film dirigido por John Milius fue replicado.

Una vez hecha la presentación debo confesar que Conan el Bárbaro, película que vi por primera vez en el cine de verano, nunca me había gustado demasiado. Su ritmo pausado siempre conseguía sacarme de la película. No entendía el modo de narrar de Milius, ni el protagonismo de la banda sonora de Basil Poledouris, ni las diferentes escenas de acción me parecían gran cosa. Añado que el personaje tampoco me decía nada; Por aquel entonces pensaba que era un héroe del comic más por lo que podía leer en el semanal Gente Menuda y sin un tío o primo que coleccionara La Espada Salvaje de Conan y que me invitara a conocer al cimerio de tapadillo sin que mis padres se enteraran yo solo veía a un tipo con espada en unas páginas que en más de una ocasión lograron asustarme. Pero claro, el tiempo pasa, y un día sin saber muy bien porque, te sientas a ver Conan el Bárbaro y la comprendes. Comprendes lo que Milius quiere transmitir con su narración pausada; Entiendes a los personajes; Aprendes a valorar la belleza y la fundamental presencia de la composición de Poledouris; Te fijas en el increíble diseño de producción de Ron Cobb y reparas en la fotografía y en las esplendidas localizaciones escogidas para filmar. Un día, con la edad suficiente, te das cuenta de que Conan el Bárbaro es una gran película y es por eso que se ha convertido en una de las más recordadas y queridas del año en el que fue estrenada y en general de la década de los 80.

Una vez aprendes a valorar Conan el Barbaro, cuando recuerdas momentos, frases, diálogos y escenas, montadas mentalmente con la banda sonora de Poledouris, un escalofrió recorre tu espina dorsal para exhalar su último aliento en forma de palabras. Que buena película es la frase del último adiós de ese escalofrió y entonces, solo entonces reparas en esos pequeños detalles que hacen gigante a este largometraje de 129 minutos. Si, los pequeños detalles como la presencia de las torres de Thulsa Doom (James Earl Jones) en todas las ciudades que Conan y Subotai (Gerry Lopez) visitan antes de asaltar una junto a Valeria (Sandahl Bergman) y encontrarse posteriormente con el Rey Osric (Max Von Sydow) o como Conan reacciona al volver a sostener la padre que su padre forjo. Esos pequeños detalles, unidos a otros que aunque insignificantes en apariencia hacen avanzar la trama, hacen de Conan el Bárbaro  una gran cinta y un testigo de unos tiempos y de un cine que nunca volverá. Tiempos más bárbaros si me permiten la licencia.

John Milius dirigió, como un buen general, la ejecución de un plan de otros tiempos. Una obra cargada de sensibilidad, de violencia, de erotismo, de aventura, de magia… ¿Nostalgia? Ni un ápice. Ya les he confesado que nunca sentí aprecio de niño por este film ni por su secuela y es por eso que hoy, tras haber aprendido a valorar la cinta no puedo hacer otra cosa que recomendarla y ensalzarla. Entiendo que la mayoría de los que paseen sus ojos por estas líneas la habrán visto; Si es así y no les gusto vuelvan a darle una oportunidad y déjense arrastrar por la magia a esos tiempos de suma aventura. Si no la han visto y les gusta el cine tienen una duda con ustedes mismos y con Crom.  Conan el Bárbaro es una estupenda película que si, que puede no contentar a los estudiosos de la obra de Robert E. Howard, pero que en su conjunto lleva al espectador a parajes tan distantes que rara vez podrán ser emulados.

Curiosidades:

  • Arnold Schwarzenegger entreno con armas, recibió entrenamiento de artes marciales y clases de equitación. Se entrenó con una espada 11 libras dos horas al día durante tres meses, y aprendió a manejarla a la perfección. También aprendió técnicas de escalada, y la forma de caer y rodar y saltar desde 15 pies de altura. Según Schwarzenegger, la preparación para la película fue tan intensa como sus entrenamientos para las competiciones de culturismo.
  • Arnold Schwarzenegger tuvo que bajar la intensidad de su entrenamiento físico, ya que los músculos de su brazos/pecho eran tan grandes que no podía manejar la espada correctamente.
  • James Earl Jones fue una incorporación al film en el último minuto debido a sus compromisos en Broadway. Él y Arnold Schwarzenegger se hicieron amigos en el set; Schwarzenegger ayudó a mantenerse en forma a Jones y Jones ayudó a Schwarzenegger con su interpretación al igual que Max von Sydow.
  • Arnold Schwarzenegger y Sandahl Bergman hicieron sus propias escenas de riesgo debido a que no encontraron dobles que encajaran visualmente con ellos.
  • Debido al intenso frio que hizo durante una parte del rodaje, la sangre falsa que se utilizó en lugar de estar mezclada con agua estaba mezclada con vodka para que no se congelara.
  • 200 trabajadores construyeron los sets de rodaje en un enorme almacén a las afueras de Madrid. El equipo de producción estaba compuesto por personas de España, Estados Unidos, Inglaterra e Italia. 1500 extras fueron contratados y la banda sonora fue ejecutada por una orquesta de 90 piezas y 24 voces.
  • John Milius en un principio quiso que Arnold Schwarzenegger fuera el narrador. Pero los ejecutivos de Universal veían que Arnold como el narrador no funcionaría debido a su acento y en su lugar Mako fue el encargado de narrar la historia.
  • Sven-Ole Thorsen consiguió su papel como uno de los guardaespaldas de Thulsa Doom, gracias a la recomendación y a la insistencia de Arnold Schwarzenegger.
  • Según  Raffaella De Laurentiis, la pre-producción de la película comenzó inicialmente en Yugoslavia, pero debido a la inestabilidad política en el país se decidió trasladar el resto de la producción de la película a España.
  • Durante el rodaje, tanto Arnold Schwarzenegger como Sandahl Bergman se lesionaron (Schwarzenegger tuvo que recibir varios puntos de sutura y Bergman casi pierde una falange de uno de los dedos de la mano con la que manejaba la espada). Todas esas lesiones fueron aprovechados por Milius en la cinta y le mostraban que iba por buen camino.

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