SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ
Hay varios periodos sobre los que me gusta mucho leer y debido a ello todos los libros que transcurren en los mismos me atraen poderosamente. Uno de ellos son los años veinte, que es el periodo en el que se sitúa Mrs. Hemingway en París y que fue lo que hizo que quisiese leerlo, guiada también por la portada de la edición normal, que me parece muy bonita y llamativa. Mi edición en cambio es la de bolsillo, más cómoda para mí en cuanto a formato, pero que pierde la imagen exterior y personalmente, esta no me gusta demasiado.
Mrs. Hemingway en París recoge la historia de Hadley Richardson, quien fue la primera esposa de Ernest Hemingway. Parte del año 1920 en Chicago, donde Hadley vivía de forma acomodada y alejada del amor. Todo esto cambia al conocer a Ernest, un joven con una personalidad arrolladora, cargado de vitalidad y sueños por cumplir, anhelando convertirse en un escritor de renombre y sobre todo con un gran poder de seducción. Hadley no podrá resistirse a sus encantos y a pesar de las advertencias de su amiga Kate de que le romperá el corazón, iniciarán un breve romance tras el que se casarán.
Tengo que reconocer que antes de leer este libro poco o nada sabía acerca de la vida de este escritor y quizás eso es lo que ha contribuido a que me haya gustado tanto desde la primera hasta la última página. Igualmente estaba convencida de que no había leído ninguna de sus novelas aunque investigando un poco sobre su obra he descubierto que es el autor de El viejo y el mar, que es un libro que está en casa de mis padres y leí hace varios años, aunque prácticamente no recuerdo nada de él, solamente que no megustó demasiado. Ahora el primer puesto en mi lista lo ocupa París era una fiesta, que recoge sus memorias sobre este mismo periodo y del que ha extraído mucha información Paula McLain para escribir Mrs Hemingway en París y creo recordar que hace unos meses reseñó y recomendó Carol en su blog.
La historia está contada desde la perspectiva de Hadleyquien nos hace partícipes de sus vivencias a través de una narración en primera persona que sigue un curso lineal, aunque en algunos momentos incluye regresiones al pasado para contar hechos que marcaron tanto su infancia o adolescencia como las de su esposo. Antes de comenzar a leer el libro me había hecho la idea de que el estilo sería denso dificultando quizás un poco su lectura, pero todo lo contrario, tiene una prosa clara, directa y fluida que hace que el ritmo sea ágil resultando muy ameno. Fue uno de los libros que me acompañó durante mis pasadas vacaciones en la playa y tardé en leerlo poco más de dos días así que con eso os podéis hacer una idea de lo bien que se lee.
A pesar de que son unas memorias ficticias creadas por la autora a partir de una gran labor de documentación, sorprende su capacidad para asumir la voz narrativa de Hadley y conseguir que el lector tenga la sensación de que es la propia protagonista quien está relatando tanto sus vivencias como sus reflexiones y sentimientos. Llegamos así a conocer en profundidad y comprender a esta mujer, asistimos a su evolución y adaptación al ritmo y modo de vida que impone su esposo, conservando siempre su propio yo, nunca deja de ser ella misma y defender sus valores a pesar de la fuerte influencia que recibe de los ambientes en los que se mueven.
Si Hadley queda magistralmente retratada lo mismo sucede con Ernest Hemingway. Descubrimos así su fuerte carácter, conflictivo, impetuoso, con múltiples cambios de humor y sobre todo egoísta, situándose a sí mismo en el punto central en todo momento. Pero no todo son aspectos negativos en él, ya que Hadley se encarga de hacernos ver su lado más romántico, sensible, tierno, débil y vulnerable. No es un personaje que se gane nuestra simpatía, al menos a mí no me ha caído especialmente bien y creo que a muchos de los que le rodeaban, tampoco.No solo descubrimos su faceta personal, ya que la novela también nos permite asistir a su evolución como escritor, consolidándose poco a poco como una figura importante, cuyas creaciones tienen mucho talento y reciben excelentes críticas que contribuyen a aumentar su orgullo y afianzar su idea de superioridad.
Como os decía un poco más arriba prácticamente no sabía nada de la vida de este autor y por eso me han sorprendido algunas anécdotas como por ejemplo su amor por los toros y sus múltiples estancias en nuestro paíspara asistir a las corridas, sobre todo de Francisco Ordóñez por quien sentía gran admiración o a las fiestas de San Fermín.
Los múltiples viajes que realizaba el matrimonio servirán para trasladarnos a otros escenarios como Pamplona, donde destacan sobre todo las descripciones de las fiestas y encierros de San Fermín, Valencia donde también asisten a las corridas de toros, Schruns en el Vorarlberg austriaco donde se alojan en un acogedor hotel y pasan los días sin ninguna otra preocupación que esquiar, Chamby, Génova o la riviera italiana donde disfrutan de días tomando el sol en compañía de sus amigos al igual que en Antibes en la costa francesa. De todos ellos encontramos descripciones a través de pinceladasque nos permiten hacernos una idea de lo acogedoras que resultan sus estancias en algunos casos o del ambiente festivo que se vive en otros, como es el caso de los emplazamientos españoles.
Como veis, es un libro sumamente interesante que recomiendo a todos aquellos que estén interesados en el ambiente literario de estos años así como a aquellos que quieran leer algo sobre la vida de Ernest Hemingway.
FUENTES: imagen autora http://www.compartelibros.com/autor/paula-mclain/1
imagen matrimonio http://www.mrshemingwayenparis.com/2011/11/ernest-y-pauline-hemingway-paris-1927/
Hemingway en Pamplona http://www.mrshemingwayenparis.com/2011/11/ernest-hemingway-y-otros-en-pamplona-verano-de-1926/
Gracias a Alianza por facilitarme el ejemplar