La muestra está comisariada por Esther Borrego Gutiérrez, catedrática de Literatura Española en la Universidad Complutense de Madrid, y se organiza en tres grandes espacios que fueron, a la vez, los únicos ámbitos de creación permitidos a estas mujeres: la corte, la casa y el claustro. A lo largo de nueve secciones, el recorrido reúne retratos, esculturas, estampas, libros y manuscritos originales, muchos de ellos cedidos por instituciones como la Biblioteca Nacional de España, el Museo Lázaro Galdiano o el Museo del Prado.
Entre los nombres rescatados figuran Luisa Sigea, Oliva Sabuco, María de Guevara, Ana Caro Mallén, Feliciana Enríquez de Guzmán o María de Zayas, junto a otras que escribieron desde la vida religiosa. Y es en ese último apartado, el del claustro, donde la exposición interpela directamente a quienes seguimos los pasos de Teresa de Jesús: la santa abulense tiene su propio espacio en el recorrido, junto a otra pluma menos conocida pero igualmente sugerente, la de Marcela de San Félix, hija de Lope de Vega, que profesó como trinitaria descalza y escribió una obra poética y teatral pensada, en principio, solo para la vida interna de su convento.
Ver a Teresa situada junto a estas otras mujeres —cortesanas, madres de familia, religiosas, autodidactas que tuvieron que abrirse camino contra la norma no escrita de su tiempo— ayuda a dimensionar mejor lo excepcional de su propio caso: el de una monja que terminó dictando y publicando sus experiencias interiores con una autoridad que muy pocas contemporáneas suyas llegaron a ejercer, y que hoy sigue siendo referencia obligada muy por encima del círculo estrictamente religioso.
Dónde y cuándo: Casa Museo Lope de Vega, calle de Cervantes, 11, Madrid. De martes a domingo, de 10.00 a 18.00 h. Entrada gratuita. Hasta el 13 de septiembre.