Museo Bertoni. Alto Paraná. Paraguay
Por Javier Cabral
¿Sabe quien descubrió la Stevia?La stevia. Probablemente ha escuchado bastante de ella. Su nombre completo es Stevia Rebaudiana Bertoni o “Ka´á he´é”, de “ka´á”: yerba y “he´é”: dulce, en honor al sabio suizo Moisés Bertoni, quien la descubrió hace muchos muchos años, pues estamos hablando del siglo XIX.Recién en la actualidad este edulcorante natural está imponiéndose con grandes dificultades ante los lógicos bloqueos de las industrias del azúcar tradicional. En el Paraguay la Stevia se está cultivando en gran escala al igual que en el Japón adonde la llevaron y tiene mucha aceptación, como en otros países.Moisés Bertoni. ¿Quién fue? Fue un sabio, naturalista, anarquista suizo que se internó en la selva del Alto Paraná, en Paraguay, frente a la provincia de Misiones, Argentina y en 1891 fundó la Colonia Guillermo Tell, hoy Puerto Bertoni. Realizó numerosas investigaciones sobre la botánica de la región y elaboró diversos estudios. Uno de ellos, sobre el clima es conocido popularmente como “calendario Bertoni”, aún hoy es utilizado para las cosechas. Vivió en un lugar muy inhóspito y murió en 1929 por la precariedad de medios en un ambiente hostil. Está enterrado cerca de la casa donde vivió.
Río Paraná
Museo Bertoni. El museo Bertoni ubicado sobre el río Paraná ha sido un punto turístico en el ámbito cultural y de historia muy importante de la región, hasta que varias instituciones del estado decidieron mejorarlo.Es la antigua casa de madera donde vivió el sabio a orillas del Río Paraná. Fue reacondicionada hace años y se transformó en un buen museo, pomposamente inaugurado por las autoridades, pero… siempre hay un pero, hace años que sigue cerrado, pese a su inauguración. Quizás a los funcionarios del museo, les resulte incómodo trabajar en un lugar tan aislado y estén cómodos en alguna oficina de alguna ciudad. En fin… cosas veredes…En el local incorporaron algunas atracciones como puentes aéreos pero todos tienen un cartel para que no se los use.Creo que el gran tema es la “cultura de las inauguraciones”. Lo que pase después de publicada la gran obra… ya no importa.
Así que no vayan pues es un fiasco llegar y ver todo cerrado. Lo digo pues cuando llevamos a unos visitantes del extranjero para ver el tal museo, luego de varias horas entre sojales perdidos nos encontramos con un cartel de cerrado. Pero lo que pudimos ver desde afuera igual compensó en algo el viaje. Eso sí mucho cuidado, fuimos en pleno verano y el calor en medio de la vegetación es hiper mega super archi húmedo,… así que ya saben… no digan que no les avisé. En la entrada se tiene una garita y más adelante, aún en construcción un centro de recepción y una cafetería, en estos últimos no se observan trabajos.Se tienen numerosos carteles promocionando diversas instituciones: FOCEM, SEAM, Secretaria nacional de cultura, Secretaria nacional de turismo, etc., supongo que alguno de estos entes será responsable de que el museo esté cerrado.
Senderos en el medio de una tupida vegetación
Si es por las obras civiles que no funciona, no tiene sentido, pues las mismas están lejos del museo. Además antes no se tenía mucha infraestructura y funcionaba el museo. Lo mejor de todo es la buena conservación de la vegetación nativa del área circundante, se tiene numerosas plantas de palmitos y otras especies que hoy ya escasean.
Sojales que rodean al museo
En la cercanía se tiene una comunidad indígena que cuando el museo funcionaba podían vender algunas artesanías, cosa que hoy ya no lo hacen.