Estas melodías provienen de los músicos que nos encontramos en plena calle y que satisfacen a los visitantes durante unos minutos.
El Barri Gòtic, es uno de los lugares más singulares de la ciudad y también uno de los destinos más frecuentados por los artistas, un ejemplo claro lo encontramos en la Calle de Santa Llúcia, detrás de la catedral, provocando que los visitantes se queden con la boca abierta escuchando la melodía que el artista o artistas hacen sonar de sus instrumentos.
Otros lugares más populares favoritos de los artistas musicales son la Avinguda de la Catedral, el Portal del Àngel y en algunos espacios de Montjuïc, aunque se pueden encontrar en cualquier rincón de la ciudad.