Navidad y Takanakuy, crónica desde el lugar de la armonía y los puños

Por Chumbivilcas @Yo_Chumbivilcas

Foto: Sergio Urday en www.lazosdeoro.pe

Ayer en Noche Buena, en la Catedral de San Toto, todos nos abrazamos, nos dimos la paz, rezamos por la cosecha e hicimos bendecir a los Niños para luego regresarlos a sus nacimientos y celebrar en familia la llegada de las 12. ¡Hoy 25 la figura cambia, hoy es tiempo de Takanakuy, tiempo de pelea, de valentía, de honor y amistad!

Cualquier fricción entre chumbivilcanos, hombre, mujer o niño que hubo durante el año, se soluciona a partir de hoy, eso sí, con los puños y en igual de condiciones. De esta manera, y sin hipocresías, se asegura romper las tensiones logrando que el próximo año se inicie libre de rencores. ¡Método comprobado, amigo!

Nuestro municipio, junto con el gobernador y su equipo, ha planificado todo en la Plaza de Toros. La música, los estrados, los grupos invitados, todito en orden. Desde temprano la gente sigue llegando y aunque la moto bomba haya trabajado muchísimo, sigue habiendo un poco de lodo en el ruedo, está bien, así da más emoción, un resbalón muchas risas hará estallar.

Foto: CNN

La mayor parte de hombres ya están en el centro, en grupos, enmascarados y fielmente acompañados de alguna bebida refrescante, una caja de cervecita, una chicha o algo de aguardiente local. Aquí pasa como en la ciudad, los amigos celebran, comentan sobre las chicas más guapas y hacen bromas, aunque nunca falta el que se pasa de gracioso y abraza de más a algún desconocido. Las mujeres iluminan aún más con su contraste de colores nunca antes visto. Hoy hay un sol radiante y es el mejor momento para mostrar el arte que llevan en sombreros, camisas y polleras.

Mientras los gringos y turistas se acercan a tomar fotos y grabar video, los chumbivilcanos bailan dando saltos hacia la cámara mientras se golpean el pecho sonoramente. Van enmascarados pero puedes sentir su sonrisa, están emocionados por la atención. Se interrumpen entre ellos y hablan rápido, agudito, fingiendo la voz para no ser reconocidos.

Takanakuy. (Foto: Sergio Urday en www.lazosdeoro.pe)

Aquí la fiesta es anónima, no reconocerías a tu mejor amigo. Incluso hay bravas mujeres que se visten con carahuatanas y máscaras fingiendo ser varones y tomando harto junto a ellos. ¡Ay la mujer chumbivilcana sí que es brava, caray!

Cientos de hombres chumbivilcanos, anónimos, enmascarados y decorados se colocan al centro del ruedo. Llegan los ronderos a ordenar a la muchedumbre y crear un espacio en el centro haciendo ademanes con cinturones y látigos suaves, que por costumbre casi nunca dan en el blanco ya que son más para disuadir que para golpear. Cuando se logra el círculo, inicia la acción.

Un par de amigos -el de celeste y el de negro- que tal vez tuvieron un lío de faldas, salen al ruedo a agarrarse, la gente aplaude por los primeros valientes. Esto tal vez lo agendaron durante el año. Antes que nada y como en el boxeo profesional, la seguridad es importante. Sáquese los anillos y la máscara de preferencia (si se la jalan no podrá ver nada), póngase una chalina delgada en las manos para proteger los nudillos y una más gruesa deberá ser amarrada fuertemente a la cintura por algún conocido para que no le saquen el aire en pleno combate. ¿Todo listo? Arranca la pelea.

Foto: www.generaccion.com

Celeste aprovecha su agilidad de hombre flaco y comienza a rondar a Negro, a darle vueltas. Se miran a los ojos, se retan, se insultan, aquí todo vale. Se miden por pocos segundos antes de que Celeste arremeta. Bien parado, Negro levanta la pierna y detiene la agresión por pocos segundos antes de abalanzarse sobre su contrincante. Uno, dos en la cara, el tercero no cae. Celeste es rápido aunque tambalea por los golpes recibidos. Negro retrocede lentamente, Celeste aprovecha, patea con su bota de minero (punta de acero) y falla. Negro golpea duro, más de cuatro golpes de lleno mientras Celeste hace la del pulpo golpeando al aire intentando defenderse en vano, finalmente pierde estabilidad por la presión y cae. Negro levanta los brazos triunfante y los ronderos saltan para impedir cualquier posible abuso en el piso. Celeste y Negro se abrazan muy fuerte, hay gritos y aplausos, este lío de faldas está zanjado.

Hombres, mujeres y algunos niños (de una manera mucho más suave) competirán hasta fin de año por su derecho a tener la razón y a cobrarse una pequeña revancha. Chumbivilcas es Tierra Brava y sincera, vivimos bajo la verdad y no nos callamos nada, al fin y al cabo el siguiente año comenzará limpio y sin problemas. Un verdadero inicio de año desde cero y en completa armonía.

Estamos felices de recibir cada año a más turistas, peruanos y del exterior, por eso hemos adecuado nuestra provincia para recibirlos y darles los mejores servicios y seguridad. Estamos orgullosos de nuestras tradiciones, queremos compartirlas y que lleguen a los ojos y oídos de todo el mundo. Son siempre bienvenidos a nuestra tierra chumbivilcana, ¡Los esperamos el próximo año!


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