Mi puntuación: 6/10
Un tema tan delicado y polémico como unas negociaciones con un grupo terrorista es enfocado con acierto desde un punto de vista cómico, lleno de acidez, y con unos cuantos dardos envenenados para ambas partes del diálogo. Tampoco es que nos vayamos a partir de risa durante los escasos ochenta minutos que dura pero sí que tiene varias conversaciones ciertamente divertidas por lo realistas y cotidianas que resultan. La sencillez del planteamiento, una actuaciones solventes y un mínimo de congruencia hacen que esta comedia esté por encima de la media de las que habitualmente se estrenan en nuestro país.