Revista Diario

No hay grandes Maestros, hay grandes Alumnos

Por Emmaamme

Tú eres tu único Maestro y tu gran Alumno.

Por muy sabios que sean los otros, por mucha Verdad que hablen, por muy divinos que sean los libros y muy de “Oscar” las películas, si tú, si yo…no queremos aprender, si no abrimos los oídos del Corazón y silenciamos nuestros pensamientos, si no decidimos acudir a nuestra llamada, nos quedaremos como estamos, sumergidos en un eterno Olvido.

Es tu intuición la que te lleva a escuchar una charla y no otra, la que te guía hacia un taller y no a otro, la que te a-Trae a una persona y no a otra. Es de tu a-Dentro a tu a-Fuera, no al revés.

Creemos que es “gracias a” ellos que despertamos, que recordamos, que volamos, que nos conectamos, que canalizamos, que sanamos. Y por eso les subimos al pedestal más alto que encontramos para adorarles, santificarles y glorificarles, para regalarles nuestras flores, nuestro poder y nuestra propia Fe, mientras nos perdemos de vista, nos echamos a un lado, nos subestimamos, nos ignoramos y nos abandonamos.

Y así, acudimos una y otra vez, desesperadamente, a su encuentro, a su templo, a su magia, a su milagro, cada vez que nos enfermamos, cada vez que nos desequilibramos, cada vez que nos bloqueamos, cada vez que nos perdemos y cada vez que nos rechazamos, esperando que nos protejan, que nos limpien, que nos salven, que nos den las respuestas o que, al menos alguien, que no somos nosotros, nos Ame sin ornamentas. 

Pero nadie puede hacer por ti lo que sólo tú debes hacer. AMAR-te es tu Responsabilidad, tu única misión, tu propósito de vida, tu vocación y tu destino final. Y para AMAR tienes que Dar(te) y Recibir(te). Es un circuito donde las dos energías se van intercambiando, fluyendo y respirando a la vez. Si una de ellas no circula, no se alimenta, se muere de hambre y la otra, a consecuencia, se acumula, se estanca y se ahoga. 

Para llenarte tienes que vaciarte y para vaciarte tienes que abrirte, no cerrarte. Coges, filtras, sueltas. Coges, filtras, sueltas. El único permiso que necesitas para realizarlo está en tu bolsillo. Firmarlo o no, depende de ti.

La época de los gurús pasó de moda, está obsoleta, caducada, es antigua y vieja. No ha lugar. No nos pertenece. Ya hizo su tarea. Déjala marchar.

Es el momento:

  • de la auto-Maestría,
  • de Creer en uno mismo más que en los demás
  • de Confiar en tus cualidades, en tus dones, en tu sabiduría
  • de buscarte a ti cuando necesites ayuda
  • de encontrar tu silencio cuando el ruido te ensordezca
  • de leer tus pensamientos, de escuchar la música de tu Alma, de saborear tus sonrisas, de rozarte la piel con tu mirada. 

Es hora de que tu Presencia salga a la Luz e ilumine todo lo que te rodea. Así se enseña. Así se aprende.

Ya sabes todo lo que necesitas para saber que no necesitas saber nada más.

Mira a tu alrededor: familia, amigos, pareja, compañeros de trabajo, vecinos, desconocidos, niños, animales, el cielo, la naturaleza, la Tierra.

Mírate en el espejo.

Estás rodeada de enseñanzas. Ellos son tus mayores Maestros y tú eres el Dios que los ha elegido, que los ha Creado para que retornes, de nuevo, a Ti. Quítate la venda de los ojos y observa lo que hay.

Las lecciones, tus lecciones…están ahí, donde Aquí y Ahora estás, no en la dimensión del “más allá”, ni tres pueblos más abajo, ni en las piedras, ni en las velas, ni en los inciensos, ni en el yoga, ni en el reiki, ni en estas palabras, ni de donde vienes ni a donde irás. En tu propia casa es donde duermen, esperando que dejes de huir de ellas, esperando que abandones ya los fuegos artificiales de la “espiritualidad” que en demasía te distraen.

Eso que te da tanto miedo es de lo te tienes que Ocupar, es donde escondiste tu Tesoro, es el trampolín hacia tu Divinidad…y por muchos talleres que realices, por muchos títulos que consigas, por muchos premios que ganes, por muchos “retos” que alcances, hasta que no soluciones y te enfrentes a lo que ya sabes (porque en el fondo y en la superficie, saberlo lo sabemos…) seguirás estando en el mismo lugar, con tus mismas trampas, tu mismo Ignorar, tu misma infelicidad y tu misma poca Paz.

La Alquimia Interior se realiza cuando eres TÚ el que se hace cargo de tus “heridas”, de tus problemas, de tus dolores, de tus penas, de tus vacíos, de tus recuerdos, de tus lamentos, de tus duelos, de tus dudas, de tus soledades; cuando actúas, cuando sueltas, cuando aceptas, cuando cambias Creencias, cuando tomas decisiones, cuando te atreves, cuando saltas, cuando te retiras, cuando vas a por ello, cuando pones puntos y apartes, cuando quitas puntos finales, cuando te rindes, cuando tropiezas, cuando te levantas…y NO cuando pretendes que algo/alguien externo lo solucione o atenúe por ti.

¿Pedir ayuda? Claro que sí, pero date cuenta de tu inercia. Tenemos tendencia a “externalizarnos”, sea para lo que sea. Así que, antes de “ir Fuera”, pregúntate:

  • ¿Puedo hacerlo yo sola?
  • ¿De verdad lo necesito?

Y Cree en ti, sobretodo Cree en Ti. 

Tu Verdad, toda tu verdad y nada más que tu verdad

se encuentra en tu Interior.

Hazte caso

Regresa a Ti

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