San Terencio de Cartago y compañeros mártires. 10 de abril y 28 de octubre.
El gobernador de la ciudad entonces separó al grupo en dos partes, mandando que una parte fuera azotada delante de la otra. Una vez flagelados, se roció sal sobre las heridas y luego de unos días padeciendo terribles dolores, fueron decapitados.
Los otros fueron encerrados en una oscura prisión, con cadenas en el cuello y extremidades. Aquí la leyenda narra que una noche apareció un ángel y tocando las cadenas de cada uno de ellos, estas se soltaron. Además, les confortó con alimentos. Al otro día, el gobernador, furioso, mandó metieran en la celda víboras, escorpiones y otros animales venenosos, pero estos se escabulleron por los rincones y no tocaron a los santos mártires. Pero he aquí que a los tres días, cuando los soldados abrieron las puertas de la prisión, para sacar los cuerpos de los cristianos, las alimañas se les abalanzaron y los mataron a ellos.
Entonces todos fueron condenados a la decapitación y llevados a las afueras de la ciudad. Por el camino cantaban cánticos y salmos. Uno a uno, dieron testimonio y se encontraron en el cielo con sus compañeros.
Fuente:
-Heiligen Welkom
A 10 de abril además se celebra a
Santa Hulda,
profetisa y carmelita
San Macario de Gante,
obispo
Beato Antonio Neyrot,
dominico mártir