En una primera lectura, cualquiera pensaría que la madre de ese niño es una bruja y que paga sus disputas familiares con los pobres abuelos. Al fin y al cabo, las rencillas domésticas no deberían afectar a los niños, que quedan entre dos frentes.
Ahora bien, me da por preguntarme qué haría yo si mi marido faltara. Ni siquiera se si seguiría viviendo en mi casa. Quizá me mudaría más cerca de mis padres, puesto que vivimos un poco lejos y aunque ellos trabajen, siempre agradecería tener a mi lado a la única familia que tengo. Pero, aunque no me mudara, ¿qué relación tendría con mi familia política?.
Igual que tengo claro que no tendría problema con mis suegros, estoy prácticamente segura de que cortaría la relación con mi cuñada y demás familia y, además, por una vez en la vida, pondría los puntos sobre las ies. Poca relación iba a tener el niño con sus tíos. Muy poca.
Cuando leo estas noticias siempre pienso que debe haber algo detrás. Porque aunque hay mujeres muy malas por ahí, yo creo que la mayoría de la gente tenemos buen corazón y cuando una madre decide poner tierra de por medio, seguramente algo ha sucedido. Esa es la parte que no se conoce, la que algunos airearían en El Diario de Patricia (o de Sandra o de quién sea que esté ahora en antena).
En fin, que prefiero quedarme con esa lectura un poco más allá y pensar que quizá la otra parte tenga también sus razones. Que el derecho de visita está muy bien, pero para quien ha hecho algo para merecérselo. No sé dónde leí que hay abuelos que viviendo a dos minutos andando van a ver sus nietos una vez al mes y porque les llaman para que vayan. Y es que en la viña del Señor hay de todo.
PD. Buscando el origen de este dicho (me encantan los dichos, ¡qué gran sabiduría encierran), parece ser que se refiere a la frase de Jesús: "la cizaña también crece junto al trigo". Que además de ovejas, en el rabaño también hay lobos, cabras, víboras y demás fauna...