—Chicas ¿qué tal por allí?—Fenomenal, lo estamos pasando de coña. ¿Qué te pasa?—Que os echo mucho de menos porque sois monísimas.—Mamá, ¿has vuelto a levantarte a las seis? Te hemos dicho mil veces que madrugar te sienta fatal.
Madrugar me embota, me paraliza, me quita fuerzas, anula mi curiosidad, levantarme a las seis de la mañana hace que me repita y por eso éste es el cuarto o quinto post que escribo sobre el tema. No me lo tengáis en cuenta que lloro.