No te lo vas a creer - Sophie Kinsella

Publicado el 15 octubre 2010 por Rusta @RustaDevoradora
Editorial: Salamandra
Páginas: 288
ISBN: 9788498381740
Precio: 9,80€
No sé si lo he contado alguna vez, pero suelo tener un orden de lecturas y cuando termino un libro sé de antemano cuál voy a empezar. Sin embargo, en ocasiones las situaciones personales hacen que ese plan se vea alterado y me da por comenzar una novela que no tenía previsto leer en esos momentos. Esto es lo que me ha ocurrido con No te lo vas a creer, un libro que conseguí hace tiempo a través de Bookmooch y que ahora mismo no pensaba leer porque tengo muy reciente la lectura de Una chica años veinte, de la misma autora. Normalmente me gusta dejar pasar un tiempo entre libro y libro de un mismo autor para no saturarme de su estilo, pero estaba pasando por un momento en el que necesitaba urgentemente una lectura divertida que me ayudara a desconectar de la realidad y esta novela me pareció una buena opción.

Sinopsis

Emma Corrigan no ha tenido un buen día: es la primera vez que viaja por motivos de trabajo, pero no ha logrado cerrar un trato con la empresa y lo tiene difícil para conseguir un ascenso en su puesto. Se toma algunas copas de más antes de coger el avión y una vez allí la situación se le va de las manos y empieza a contar todos sus secretos a un ejecutivo americano que se sienta a su lado. Los secretos van desde el momento en que perdió la virginidad hasta sus problemas familiares, pasando por lo incómodos que le parecen los tangas y las dudas con su pareja. Al bajar del avión se siente aliviada porque no volverá a ver a ese desconocido, pero el lunes siguiente descubre con horror que el americano es el propietario de la empresa para la que trabaja. ¿La despedirá? ¿Soportará Emma la vergüenza de tratar con un hombre que conoce sus secretos más íntimos? Todo esto, sin olvidar a una prima repelente que siempre quiere quedar por encima de ella y una compañera de piso superficial e insoportable, entre otros temas.

Temas interesantes

El chick-lit será todo lo trivial y llano que queráis, pero la realidad es que consigue tratar de forma muy amena temas cotidianos e interesantes. Como comenté en mi opinión de Una chica años veinte, a la hora de mejorar nuestro estado anímico puede ser mucho más eficaz leer una historia divertida que los libros de autoayuda. Además, ver nuestros comportamientos en forma de caricatura nos ayuda a reírnos de nosotras mismas, algo muy importante para mantener una mente sana. En mi caso, ya digo que leí No te lo vas a creer en un momento en el que no me entraba nada y el estilo de Kinsella consiguió hacerme sonreír desde la primera página.

Desde mi punto de vista, en este libro hay dos temas a destacar. El primero de ellos salta a la vista: los secretos. Cuando estás conociendo a alguien, ¿es bueno ser totalmente sincero desde el principio y contarle tus secretos, o mejor esperar un poco? Yo pienso que debemos ser sinceros, pero para contar cosas íntimas y personales mejor esperar a tener más confianza (más que nada para que la otra persona no salga corriendo en la primera cita). Emma, la protagonista de la novela, debe cuestionarse si la ha pifiado a la hora de contar sus secretos o si realmente no ha sido para tanto. Esto llevará a otro tema: ser sincero es bueno, pero la otra persona puede aprovecharse de lo que le cuentas para hacerte quedar mal, y me callo para no daros más detalles sobre el libro.

El segundo tema interesante está relacionado con la prima de la protagonista. Esta chica ha vivido en su casa desde la adolescencia y sus padres la han tratado con mucho cariño para ayudarla a superar sus pérdidas familiares. Si a eso le añadimos que siempre ha sido una persona inteligente y tiene más estudios que Emma, es fácil adivinar que nuestra heroína a menudo se siente inferior a ella e incluso piensa que su familia le da un trato preferente. En mi opinión, este tema da para más de lo que se ve en la novela, pero Kinsella ha decidido enfocarlo hacia la prima insoportable que trata de dejar mal a Emma en lugar de centrarse en lo que es la inseguridad en sí. En fin, tampoco está mal, nos da buenos momentos.

Impresiones

En primer lugar, el libro me ha dejado muy buen sabor de boca y ha cumplido perfectamente con lo que esperaba encontrar cuando lo empecé: una lectura divertida y amena que me ayudara a desconectar de mis cosas. Me hizo sonreír desde la primera página, como siempre con Kinsella, y no se me ha hecho pesado en ningún momento. Este tipo de libros suelen enganchar y se leen rápido, lo cual es una ventaja cuando no estás en condiciones de concentrarte en una lectura densa.

El planteamiento me parece muy original: una chica que revela todos sus secretos y después debe enfrentarse a las consecuencias. Cuando empecé el libro sólo conocía esta escena y no tenía ni idea de cómo seguiría la historia, pero ahora que lo he terminado puedo deciros que la historia da más de sí de lo que parece a simple vista y da lugar a una serie de acontecimientos bastante buenos. Quizá ese comienzo es un poco forzado (contarle todos tus secretos a un desconocido no es lo más normal del mundo, por muy borracho que vayas), pero cuando conoces el estilo de Sophie Kinsella ya sabes que vas a encontrar momentos hilarantes y disparatados, así que no me parece un inconveniente.

Emma Corrigan me ha parecido una protagonista carismática y creo que muchas chicas pueden sentirse identificadas con ella (obviando los temas excesivamente disparatados). Gasta una talla 42, tiene un edredón de Barbie y no está del todo feliz con su relación aunque su novio le parece el hombre perfecto. Me sorprendió que por una vez la protagonista no tuviera carrera, un detalle muy habitual en los libros de chick-lit. También es novedoso que tenga pareja desde el principio y el novio no sea un capullo: es ella misma la que no se siente bien con su pareja, él no ha hecho nada malo. En fin, es una chica que cae bien, aunque en estos momentos tengo reciente la lectura de Una chica años veinte y guardo más cariño a Lara Lington (entre otras cosas, porque me sentí muy identificada con sus desvaríos amorosos).

Hablando de Una chica años veinte, al igual que me ocurrió con dicha novela aquí he vuelto a sentir que Kinsella elabora más los libros independientes que la saga Loca por las compras. Esta serie es muy divertida, pero en los tres libros que he leído hasta ahora ha habido momentos en los que la historia se me hacía pesada y me parecía demasiado simple, como si la autora no tuviera ideas y se limitara a seguir estirando el hilo. Se puede decir que los libros autoconclusivos tienen más chicha y Loca por las compras más paja, aunque con eso no quiero decir que sean malos libros, ojo.

En definitiva, la novela está bien y me ha hecho pasar un buen rato. No obstante, me ha gustado un poco menos que La reina de la casa y Una chica años veinte, aunque es posible que el hecho de tener reciente este último haya influido en mis apreciaciones (normalmente dejo pasar más tiempo entre los libros de un mismo autor para no saturarme de su estilo). Sea como fuere, Kinsella sigue sin defraudarme y después de leer seis libros suyos en los últimos tres años puedo decir que los recomiendo todos sin ningún tipo de duda. Es mi autora de chick-lit favorita y estoy deseando conseguir las novelas que me faltan.
Mi valoración: 7/10