Nochebuena, Kalinka y unas buenas Pirozhkí rusas

Por Siempreenmedio @Siempreblog

Como esto de la Nochebuena a 23 grados sigue sonando raro por mucho diciembre en que estemos, y antes de morir de hiperglucemia por culpa de turrones, mantecados y polvorones (nunca entendí la diferencia entre unos y otros), panes de Cádiz, mazapanes y demás formas disfrazadas de buena pinta para que no te enteres de que te estás metiendo tres millones de calorías entre pecho y espalda, este año he empezado las Navidades con un toque diferente: el ruso.

Las calorías te las metes de igual modo, pero la novelería tiene un alto nivel de autoengaño y uno llega a pensar que como los rusos están casi todos flacos y esbeltos es porque su comida no engorda. Falso, claro. No les engorda a ellos, que hacen frente a temperaturas invernales de -20 y -30 grados; pero a nosotros, que estamos todo el día al calorcito, cualquier caloría se aposenta en nuestro cuerpo para no abandonarnos jamás.

Así que paso de los kilos y voy al grano. Les presento las Pirozhkí (Пирожки) rusas, traducidas como empanadillas (qué poco glamour tiene la palabra empanadilla). Mil rellenos son posibles dentro de esta masa que también podemos comprar en el súper, pero a mí me encanta hacerlas de manzana y frutas del bosque. Quien tenga tiempo, que se afane en preparar la masa y comprobará que mientras la moldea y se toma unos chupitos de vodka es capaz de cantar el Kalinka, Kalinka al más puro estilo Coro de la Armada Roja. Ahí va la receta de las Pirozhkí rellenas de manzana y frutas del bosque:

Masa (para 8-10 personas):

Las Pirozhkí listas para hornear. (Imagen extraída de La Cuisine de Uliane).

  • 45 gramos de levadura
  • 250 mililitros de leche
  • 2 cucharaditas de azúcar
  • 500 gramos de harina
  • 2 yemas de huevo
  • 140 gramos de mantequilla
  • una pizca de sal

Diluye la levadura en 125 mililitros de leche templada, añade el azúcar y déjala reposar tapada con un paño unos 15 minutos. Pon en un cuenco la mitad de la harina e incorpora la mezcla anterior, removiendo con una cuchara, y vuelve a dejarlo reposar, esta vez durante una hora. Aparte, bate las yemas con la mantequilla hasta obtener una masa espumosa, y luego añade la sal y el resto de la leche. Mézclalo todo y ve incorporando poco a poco la harina restante, amasando esta masa madre que dejarás reposar de una a dos horas. Trata de que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente.

Relleno:

Y aquí están las Pirozhkí.

  • 500 gramos de manzanas
  • 150 gramos de azúcar (puede ser morena)
  • canela al gusto
  • 250 gramos de frutas del bosque (frambuesas, fresas, arándanos,…)
  • 1 huevo batido para pintar las Pirozhkí

Pela las manzanas, quítales el corazón y ralla la pulpa. Mézclala con el azúcar y la canela y déjalas macerar durante 20 minutos. Después añádele las frutas del bosque. Una vez hecho, rellena con esta mezcla de frutas la masa que previamente has cortado en forma circular. Las cierras tipo empanadillas y las untas por encima con el huevo batido. Las metes en el horno hasta que las veas doradas. Y todo esto se puede hacer en un plis plas si compras la masa hecha, claro está. Ya tienes unas Pirozhkí chulas y muy ricas.

¡Ah, me olvidaba! С Рождеством (s roshdieshbóm), en cristiano, Feliz Navidad.