El sobresalto se ha convertido en el pan nuestro de cada día. Y a pandemias, volcanes, potenciales apagones y un largo etcétera de calamidades que llevamos encima en los últimos dos años, los editores le sumamos la crisis del papel, algo que ya veníamos sufriendo y rumiando una larga temporada, pero que ahora se ha hecho más que evidente: ¡No hay papel, colegas! ¿Y ahora qué? De momento, la mayoría nos hemos visto obligados a modificar sobre la marcha nuestro plan de publicaciones, y posponer algunos títulos que estaban previstos para la campaña de Navidad. Pero, mientras cruzamos los dedos de manos y pies para que esto sea algo -ejem- pasajero, repasamos las novedades y el par de reediciones que hemos podido preparar para noviembre, y pensamos para nosotros: "Pues no está nada mal el apaño, ¿no?"