Revista Opinión

Nuestras opiniones no coinciden

Publicado el 03 mayo 2013 por Canchimalo @servioemilio

Imagen con la leyenda Hay personas que a veces o con frecuencia dicen: "No participo en ese grupo de Facebook (o de otra red social, u otra clase de grupo: Político, cultural, académico, laboral, social en general) porque las opiniones de algunos o muchos de sus miembros van en contravía de las mías. Entonces, para evitar choques me hago a un lado"...

Decisión respetada, mas no compartida por este pecho. Pienso que por ahí no es la cosa. Es como si alguien dijera: "En mi familia, en mi trabajo, en mi Partido, en mi universidad, en mi pueblo, en el Mundo, hay quienes tienen opiniones que no convergen con las mías...". ¿Será, entonces, que dicha persona por tal razón se aparta de la familia, del trabajo, del Partido, de la universidad, del pueblo, del Mundo? ¡Claro!, cualesquiera de estas cosas las puede hacer. Si desea apartarse del Mundo, por ejemplo, entonces ya sabe qué implica tal decisión. ¡Oh, se suicidará!...

Aun así, que no crea que esa es la solución; pues, a donde vaya (cielo o infierno) encontrará diferentes opiniones. El Mundo se caracteriza por su diversidad en todo. En el cielo hay quienes tienen criterios y otras características diferentes, y lo mismo acontece en el infierno. ¿Entonces?...

Uno quisiera que hubiera igualdad en todo, pero esto a la postre no es más que una utopía. Además, considero que el Mundo no funcionaría en medio de la uniformidad, del unanimismo. Pregonamos con insistencia la necesidad de que haya equidad social (lo mismo para todos); pero esto, al menos que Dios lo decida así, es como un sueño irrealizable. ¿Qué sería del Mundo si todos fuéramos ricos, o pobres? ¡La locura!

Valga señalar que cuando se pide igualdad social esto se debe hacer pensando en que, en efecto, todos tengamos derechos iguales. Por ejemplo, a tener un techo: Lo cual no necesariamente significa que un pobre tenga la misma mansión del potentado. Educación: Que el pobre la tenga; no obstante, no obligatoriamente el pobre tiene que ir a Harvard. Empleo: No pretenderé el cargo de jefe de una oficina si no tengo los méritos, la preparación académica necesaria; pero, tengo empleo; y así sucesivamente. Pedir equidad social es eso, desde luego; pero más exactamente, aterrizando, es procurar que la balanza social no esté escandalosamente inclinada hacia el lado de quienes tienen más, o lo tienen todo.

Retomando y finalizando el tema de fondo, debo decir que a la diversidad en las opiniones, como en otros aspectos, no hay que sacarle el cuerpo; sino, enfrentarla. Sólo así puede darse que, verbigracia, la opinión de fulano se imponga (o mejor, triunfe) ante la de zutano; o que se llegue a una conciliación entre ellas. Lo importante es que entendamos que aun en medio de las diferencias (de cualquier naturaleza) tenemos el deber de hallar la armonía y la unidad.

Gracias por leer esta nota.

También podría interesarte :

Volver a la Portada de Logo Paperblog

Quizás te interesen los siguientes artículos :

Revistas