Nunca pierdas la frescura

Por Carlos Melero Bascones @Gotasdecoaching

Nunca.

¡NUNCA!

¡NUNCA! ¡NUNCA!

Jamás, permitas que nada te quite la frescura de vivir

Hagas lo que hagas, tengas la edad que tengas, sea quien sea tu jefe o tus empleados.

Tu trabajo, tu vida, tu familia… nada tiene por qué ocupar todo tu espacio vital y nada debe desplazar totalmente tu frescura.

Aprovecha un segundo, un minuto, un instante de tu vida para ser fresco, vital, inocente.

Puedes permitirte estar vivo… de vez en cuando.

Cruza corriendo la calle.

Tómate un helado.

Entra en una tienda y cómprate unas gafas absurdas.

Haz algo que no necesitas hacer.
Haz algo que no deberías hacer.
Dale una patada a un balón.
Sonríe a una niña en la calle.
Acaricia un bebe.
Busca entre las chucherías algo que te recuerde a tu infancia.
Siéntate en un banco y mira lo que te rodea.

Cena lo que desayunas.
Haz un bocadillo de mermelada.
Sopla en una flauta.
Come en un buffet y toma sólo gambas.
Lee un comic.
Prueba un licor nuevo.
Toma el sol cuando no toca.
Besa a tu pareja sin decirle nada.
Abraza a tu hijo y vete.
Huele una flor en la calle.

Tómate un refresco con azúcar 

Permítete por un segundo ser alguien que quiere ser quien es.