La elección presidencial de país más poderoso del mundo se encuentra prácticamente empatada, Obama solicitaun periodo más para poder consolidarsu proyecto de gobierno, el republicano Romney busca descalificar la administración de Obamapara ganar simpatía entrela población blanca.El martes seis de octubrede ganar Obama, será en gran parte gracias al voto latino que simpatiza, no con su proyecto de gobierno, sino porla reivindicación de las minorías, una especie de satisfacción personal de cada latino por contribuira evitar la llegada al poder de la Casa Blanca de la orgullosa raza blanca. Los latinos antes de ser Obamistas, son antiblancos, consideran a los blancos como causantes directos de las calamidades que los obliga a vivir casi en la clandestinidad. Un nuevo triunfo de Obama es como un aliciente en el orgullo personal, el orgullo patriótico ha terminado por diluirse en esa mezcla interminable de razas en mera patriotería.
La elección presidencial de país más poderoso del mundo se encuentra prácticamente empatada, Obama solicitaun periodo más para poder consolidarsu proyecto de gobierno, el republicano Romney busca descalificar la administración de Obamapara ganar simpatía entrela población blanca.El martes seis de octubrede ganar Obama, será en gran parte gracias al voto latino que simpatiza, no con su proyecto de gobierno, sino porla reivindicación de las minorías, una especie de satisfacción personal de cada latino por contribuira evitar la llegada al poder de la Casa Blanca de la orgullosa raza blanca. Los latinos antes de ser Obamistas, son antiblancos, consideran a los blancos como causantes directos de las calamidades que los obliga a vivir casi en la clandestinidad. Un nuevo triunfo de Obama es como un aliciente en el orgullo personal, el orgullo patriótico ha terminado por diluirse en esa mezcla interminable de razas en mera patriotería.