Así, se nos dan algunas pistas acerca de lo que se considera un buen diseño: algo útil, estético, comprensible, honesto, longevo, consecuente en todos sus detalles, amigo de la naturaleza y sobre todo que sea tan poco diseño como sea posible. Definen qué significa ser diseñador, y no es ni más ni menos que la manera en que miras el mundo, constantemente observando las cosas y preguntándote ¿por qué esto es así y no de otra manera?, bajo la clave de diseñar cosas que parezcan que apenas están diseñadas. Por supuesto que este objeto es así, ¿de qué otra manera sería sino?
Y tan importante como el resultado es idear el proceso, (¿qué es importante y qué no lo es?), buscando siempre eliminar las cosas que entorpecen nuestra atención. Los hermanos Bouroullec destacan que el objetivo principal es crear entornos apropiados donde la gente se encuentre a gusto, preocupándonos por eliminar lo que no es necesario, lo que está obstruyendo la unidad de un lugar, de un objeto. A su vez, Marc Newson nos indica que la motivación para hacer lo que hacemos debemos buscarla en crear cosas que no existan, que nos irriten y no nos satisfagan, sin usar referencias y mirando siempre hacia el futuro.
Por otro lado, nos indican que también debemos dar un carácter personal a lo que estamos creando, hacer que tanto un objeto como un edificio emocione, tenga un significado, atienda a los detalles, para así prestar una mejor atención a la persona y comunicarnos con el usuario. final Y es que las cosas que diseñemos deben conseguir un efecto, producir cambios como indica Karim Rashid. Se nos invita a trabajar para estimular las mentes de la gente, conectar el diseño con el comportamiento humano.
Sin duda, una cinta que os recomendamos encarecidamente veais desde PS (seguro que buscando en Taringa lo encontráis) ;) Porque la forma ya no sigue a la función... ¿O si?