DUROS
Sentir la propia sangrepor vez primeray ver que no es de uno,que es uno mismo,su orgulloesta sangre que correpor la barbillaabajo.
no duele el golpe.lo que te hace apretarlos dientes y peleares la ofensa que quema,ese sabor agrioque tanto estorba en la bocay hay que escupir,
aprendes deprisao caes.
Pablo Antón Marín Estrada en El último en morir que apague la luz.