¿De qué va?
En las profundidades del océano pacífico se ha abierto una inmensa brecha creada por un portal intergaláctico que permite a unos seres extraterrestres, grandes como titanes llamados por los humanos Kaijus, viajar a la Tierra para arrasarla a su paso. Los humanos emprenden medidas para combatirlos. Su mayor victoria la consiguen con la creación de los Jaegers, unos robots igual de enormes que los Kaijus, controlados por dos pilotos que aúnan sus mentes para dirigir desde el interior y conseguir combatir a los monstruos alienígenas cuerpo a cuerpo. Con el tiempo la lucha va mermando las opciones y maquinaria de los humanos, pues la frecuencia de aparición de los Kaijus aumenta exponencialmente, al igual que su fortaleza y habilidades de combate.
La crítica
'Pacific Rim' nos habla de los colosales Robots combatiendo a unos enormes hijos de Godzilla, luchando por la supervivencia de la raza humana (cuantas veces habré escrito esta frase en los últimos meses), y por otra parte la historia personal del protagonista Raleigh y su compañera de Jaeger Mako, unidos por el pilotaje del Jaeger, además de por haber sufrido importantes pérdidas en su familia y las ganas de venganza.
En un lado de la balanza tenemos a los terrestres con sus problemas existenciales, y del otro tenemos una lucha encarnizada entres seres de carne y hueso (o lo similar para la naturaleza del lugar del que provengan los kaijus) y de metal. La balanza se decanta completamente a favor de esta parte. Los efectos especiales de 'Pacific Rim' son una maravilla, el despliegue digital deja de manifiesto una firme intención de convertir el film en una pasarela de planazos generados por ordenador. La mayoría de las secuencias de acción ocurren por la noche, lo que conlleva poca luz, añadiendo que se encuentren en un oceáno tempestuoso. Aun así la calidad no se resiente, es más, se enorgullece de ello dando el máximo que le permita la tecnología actual.
Siendo más puntillosa debo decir que la película al completo cojea por culpa de un guión poco trabajado a nivel de sus personajes más pequeños. Aun así no resulta irrisorio, pero sí común. No obstante, encontramos una preciosa escena que del Toro se saca de la manga a mitad de la película. Una poesía en medio de un montón de texto prosaico nos aparece mediante un flashback que consigue emocionar e impresionar a partes iguales, un pequeño cuento en una historia de titanes.
No caeré en el error de entrar en la enumeración de una lista de "quizás", aunque lamentablemente una no puede dejar de plantearse que hubiera sido del filme si "quizás"... nos importara que les pasa a los los humanos en general, en ningún momento se transmite un miedo real hacia los kaijus, más bien una fascinación temerosa. O si "quizás"... la narración no pretendiera abarcar una historia completa desde la aparición de los kaijus hasta llegar a un final cerrado, se podría ahondar más en cierto puntos de la historia o del tema, si se eligiera un período de teimpo más concreto dentro de la historia o más corto.
En conclusión, Guillermo del Toro ha logrado una cinta fantástica en el que el espectador se lo pasa pipa dejándose seducir por un mundo gobernado por seres gigantescos que luchan entre ellos. Pretende hacernos sentir muy pequeñitos y embelesarnos con su grandiosidad, pero para los más exigentes siempre faltará un poquito más.
Información de más
- Para el rodaje se llegaron a construir 4 manzanas de la ciudad de Hing Kong al detalle.
- Guillermo del Toro se inspiró en algunas obras pictóricas como 'El coloso' de Goya o 'La gran ola de Kanagawa' de Hokusai.
- En el filme hay un cameo de un famoso actor español.
- Se realizaron alrededor de cien diseños de Kaijus y Jaegers pero sólo se usan unos pocos de ellos. Cada semana el equipo realizaba una votación para seleccionar a los favoritos.
Nota final: 7