Por su parte, Escarrer ha destacado que esta oferta de turismo urbano supone un gran aliciente adicional para aquellos visitantes que acuden a la ciudad por trabajo o para asistir a algún congreso o feria. Y es que, según Escarrer, con la puesta en marcha de este proyecto, la capital balear se posiciona como un destino de referencia para el sector MICE,” pues tiene potencial para situarse entre las cincuenta mejores ciudades de congresos del mundo”. Según las previsiones, en los próximos cinco años se espera que el Palacio de Congresos acoja más de 300 eventos y emplee a unos 200 trabajadores. Infraestructuras, servicios, ubicación y diseño son los puntos fuertes de este edificio diseñado por el arquitecto Francisco Mangado.
Su localización, a cinco minutos en coche del puerto y del aeropuerto, a medio kilómetro del casco histórico de Palma y a 50 metros de la playa facilita el acceso a los usuarios desde cualquier punto. Entre sus instalaciones cuenta con dos auditóriums: el Principal, con espacio para 2.000 personas aproximadamente, y otro con capacidad para unas 500. A esto se le suman cinco salas de reuniones, una sala vip, tres halls, aparcamiento, restaurante, cafetería y una terraza de 600 metros cuadrados con vistas a la Bahía de Palma. La oferta se complementa con un hotel de 268 habitaciones