El concierto de anoche –domingo 12 de abril de 2026– se enmarca dentro de una iniciativa de la promotora La Isla & Co, integrada en el ciclo ‘Mallorca Live Nights’, una propuesta que reúne actuaciones en distintos espacios como antesala del festival Mallorca Live, previsto para junio en el antiguo Aquapark de Calvià. En esta ocasión, el protagonismo fue para Dorian, banda catalana que ha logrado consolidarse como una de las propuestas españolas con mayor proyección internacional dentro de la escena actual, gracias a sus frecuentes giras por Latinoamérica y Estados Unidos.
Su sonido, fácilmente identificable, fusiona guitarras y sintetizadores con baterías orgánicas y bases electrónicas, mientras que sus letras, cuidadas y con carga emocional, los sitúan entre las formaciones más relevantes del panorama iberoamericano. Un día antes del concierto –el sábado 11 de abril–, el grupo presentó su libro Dorian: A Cualquier Otra Parte en la librería Babel, donde repasan sus dos décadas de trayectoria.
La banda se formó en los años 2000 de la mano de Marc Gili –principal compositor y letrista– junto a Belly Hernández –piano, sintetizadores, arreglos y voces– y Bart Sanz –bajo–. Más adelante se sumó Lisandro Montes, encargado de teclados y guitarras, además de participar en labores de composición y coproducción.
A lo largo de más de veinte años de carrera, Dorian ha construido un repertorio sólido que trasladan a sus directos. No en vano, cuentan con siete álbumes de estudio y otros cuatro trabajos en directo y especiales, lo que convierte en todo un reto condensar su trayectoria en apenas dos horas de concierto. Sin embargo, lo lograron, y con creces.

A las 19:00 el equipo técnico ultimaba los detalles, y apenas un minuto después arrancaba el espectáculo. Muchos asistentes esperaban “Algo especial”, habitual inicio de la gira Futuros imposibles, pero la banda optó por sorprender desde el primer momento. Abrieron con Los amigos que perdí, enlazando después con La Isla, Paraísos Artificiales y Verte Amanecer. Un arranque contundente, hit tras hit y, parafraseando uno de sus versos, “bailamos hasta el alba más de doscientas canciones… Bajo una lluvía fría”, porque fuera estaba lloviendo.
Marc comentó entonces que ese bloque inicial coincidía con el repertorio que habían interpretado durante su reciente gira por México. Tras ese breve inciso, retomaron con Lo que recuerdo de ti, primer tema de la noche perteneciente a su último trabajo: una balada electrónica que crece de forma progresiva, sumando capas de sintetizadores y reverberación hasta desembocar en un final envolvente. Después llegó Hasta que caiga el sol, ese canto al “ahora o nunca” que invita a lanzarse sin miedo a por lo que realmente importa.
A continuación, Marc tomó la guitarra acústica para presentar una canción compuesta años atrás en México. Así sonaron El temblor y A cámara lenta. Luego recuperaron una pieza poco habitual en sus directos: Arrecife, una canción que pide escucha atenta y silencio. Más tarde, Belly sorprendió interpretando Por ti junto a Marc, seguida de otros dos temas en formato dúo, esta vez con Lisandro Montes.
Tras los bises, llegó el tramo final del concierto: una recta de cierre cargada de momentos memorables, con guiños como Universal en catalán, un breve cover de Bailando de Alaska y, como broche, su ya emblemática Tormenta de arena. Sin duda, una ‘live night’ difícil de olvidar.
Escrito por
Antònia Fontirroig
