Lo malo del pan es que no es tan fácil como un bizcocho. Cada pan es un mundo y la misma receta en dos personas distintas tiene resultados increíblemente distintos. No obstante, merece la pena y, siguiendo bien las recetas, respetando los levados y con mucho cariño, puedo aseguraros de que os saldrá un pan delicioso. Y lo más seguro es que acabéis como yo, enganchada al pan, a la bollería fermentada y a todo lo relacionado con la panadería artesana.
Una de mis últimas adquisiciones relacionadas con el pan ha sido el libro "El aprendiz de panadero" de Peter Reinhart. Una guía imprescindible para aprender a hacer pan. Para estrenarlo he empezado por una receta de pan dulce: el pan de canela con pasas y nueces. Y le doy un 10 (alto, altísimo!!). Tras seguir las explicaciones de Reinhart, en mi horno apareció este pan tran impresionante que no está durando nada en mi cocina y que, si disponéis de un poquito de tiempo, os recomiendo probar!!
Antes de empezar con la receta me gustaría comentaros algunos puntos importantes sobre el pan. No pretendo ser muy teórica, ni aburriros, por lo que simplemente los "menciono" y ya iremos ampliando poco a poco si queréis, comenzaremos por cuatro, aunque hay muuuuchos más, pero por ahora ya está bien, que sino nos asustamos y, de verdad, no es para tanto y merece la pena.
1.- La temperatura de los ingredientes: es importante que estén todos a temperatura ambiente para favorecer el desarrollo de la levadura y que se produzca una adecuada fermentación de la masa (una temperatura baja perjudicaría su desarrollo y una temperatura elevada provocaría fermentaciones rápidas, lo que perjudicaría el resultado final de nuestro pan).
2.- La levadura: Peter Reinhart utiliza levadura instantánea, pero yo prefiero usar la levadura fresca. La levadura fresca la encontraréis en el supermercado por unos 0,40 € y debéis conservarla en el frigorífico, tapada con papel film (una vez abierta). Si está cerca la fecha de caducidad os recomiendo poner un poco más de cantidad.
Importante y esencial, no mezclar nunca la levadura con la sal!!!
3.- La harina: la harina es muy importante; no es lo mismo la harina que usamos para un bizcocho que la que necesitamos para elaborar pan o bollería fermentada. En el caso de los bizcochos nos vale una harina "normal", la que denominamos "floja" que está en cualquier super. Esta harina tiene más humedad y menos gluten (proteínas, esencial para la elaboración del pan, pues es quien aporta elasticidad a la masa). Para hacer pan y bollería fermentada necesitaremos una harina con un mayor contenido en gluten y, por tanto, menor humedad, la denominada harina "fuerte". No voy a entrar mucho en estos temas porque el pan es toda una ciencia y es complicadillo para explicarlo todo de golpe.
Tan sólo comentaros que yo compro la harina en El amasadero donde, además, tienen un apartado explicando cada harina y su uso. Es muy interesante y puede resultar muy útil al principio, pues la fuerza de la harina varía y según la fuerza así, el gluten (a más fuerza, más gluten, menos agua y mayor capacidad de absorción... ejem... que lo voy a dejar así, por ahora ;))
4.- Otro aspecto a tener en cuenta es el tiempo de levado: es importante realizar una fermentación adecuada, para ello, lo mejor es dejar reposar la masa en un lugar templado. Si no tenéis tiempo o queréis dejarla fermentar de un día para otro os recomiendo dejarla en el frigo, así la fermentanción será más lenta, pues con el frío la acción de la levadura se relentiza. Al día siguiente sacamos la masa y continuamos con el proceso.
Hay más cosillas, pero como esta receta es sencillita no os voy a asustar. Hacer pan no es difícil, pero sí hay que coger el truquillo, leer e interesarse un poco por la técnica, el amasado, etc.
Es todo un mundo, pero es un mundo maravilloso. Fijaros en el resultado ;))
Para la masa: 450 gr de harina de fuerza 20 gr de azúcar 9 gr de sal 18 gr de levadura fresca 1 cucharadita y media de canela 1 huevo grande 30 gr de mantequilla a temperatura ambiente 300 ml de leche desnatada (o 120 ml de leche entera y 180 ml de agua) 255 gr de pasas 115 gr de nueces troceadas
Para el relleno: Azúcar canela en polvo
Para decorar: Azúcar
Canela en polvo
Mantequilla fundida
1.- Empezamos tamizando la harina.
La masa nos ha de quedar suave y maleable, adherente, pero no pringosa (os dejo las explicaciones textuales de Reinhart, pues creo que son muy claras). De ser necesario, corregiremos de harina o agua, hasta conseguir esa textura (en este punto es más probable que sea necesario añadir harina antes que agua). A mano, amasaremos durante unos 10 minutos; a máquina, unos 6 u 8.
Horneamos durante 20 minutos y giramos los moldes 180º. Continuamos con el horneado durante otros 20 o 30 minutos. Si véis que se doran en exceso, taparlos con un poco de papel albal.