Paraíso

Publicado el 10 abril 2026 por Rubencastillo

 

Hace diez años apareció ante mis ojos la figura literaria del sevillano Javier Mije, con su libro El camino de la oruga, que me pareció espléndido (https://rubencastillo.blogspot.com/2016/01/el-camino-de-la-oruga.html); y ahora su nombre vuelve a mis manos con el volumen Paraíso, que edita La isla de Siltolá y que, desde su primera propuesta (“¿Para qué están los días?”), te deja temblando gracias a su personaje protagonista, una mala bestia racista, sexista y desagradable en su trato con los demás. A continuación, cuando aún no has tenido tiempo de recuperarte, te sorprende el catálogo de frases hechas que se alinean bajo el rótulo de “Cómo hacer que te pasen cosas buenas”, y entonces la cabeza te explota y te dices: “Madre mía, madre mía”. Tienes claro que vas a leerte el libro de un tirón.

Así ha sido, en efecto, y he podido encontrarme con textos para la reflexión en silencio (“Gente”), para llorar (“Bolsas”), para disfrutar de la belleza inmarcesible de su conclusión (“Fototropismo”), para sonreír con sus parodias localistas (“Agenda cultural”), para asombrarse de cómo ilustra bellamente el final de un amor (“A-92”), para ver cómo juega a reformular refranes célebres (“Proverbios y pesares”) o para disfrutar de su humor agridulce (que tal vez sea más bien acrimonia lúcida), aplicado a la literatura (“La primavera de las escobas”), el sexo (“La condena”), la anatomía lírica (“Corazón”) o la codicia comercial (“A-4”). Y qué decir de sus maravillosas secuencias anafóricas o sus enumeraciones caóticas (como las que aparecen en “Benditos”, en “Dios” o en la bellísima “Nobel”), cuyo sentido descubrimos al final o con una lectura atenta. O de la entrada que da título al libro, maravillosa y digna de releerse mil veces. Tantas posibilidades. Tantas propuestas distintas. Tantos aciertos.

En la contraportada dice que son “cien relatos, cien destellos de realidad”. No es mala etiqueta. También podría haber dicho que nos encontramos ante un libro de filosofía, porque, en lo profundo, Paraíso es esencialmente eso: un tratado hondo, inteligente y reposado sobre la especie humana, sobre sus quebrantos y sus miserias, sobre sus salvoconductos y sus glorias, sobre el ayer y sobre el porvenir. Leer estas páginas regala horas de reflexión y sabiduría: no es pequeño éxito, en el mundo en que vivimos. Búsquenlo: es maravilloso.