¿Parecidos razonables? Trudeau y Sánchez

Publicado el 21 diciembre 2022 por Ramón Ramón Ramón @ramonramon

Tras los diferentes encuentros oficiales en los que han coincidido los líderes nacionales de Canadá y España, Justin Trudeau y Pedro Sánchez, son muchos los comentarios suscitados en la prensa y otros medios sobre su gran parecido.

De acuerdo con artículos publicados por algunos medios, los mandatarios comparten diversas similitudes, no sólo en su aspecto físico, tema en el que l os artículos destacan su apariencia, elegancia y belleza. Sino también en relación a su perfil político, agenda, posturas ideológicas, o compromisos públicos, aspectos en los que incluso han llegado a firmar acuerdos de cooperación bilateral.

Con el ánimo de analizar estos parecidos, más allá de la apariencia, el presente artículo pretende señalar cuáles son los puntos de la agenda política en la que coinciden ambos mandatarios. Si bien es cierto que la apariencia física, juega hoy en día un rol determinante en las campañas políticas o en términos del personal branding, lo cierto es que las apuestas políticas son las que determinan realmente cuál es la verdadera cara de las administraciones. Aunque, por supuesto, no está de más detallar también algunos parecidos físicos que hace a estos dos líderes tan llamativos.

Sánchez y Trudeau, dos agendas políticas cercanas

Los mandatarios de Canadá y España han coincidido al menos ocho veces de manera oficial y pública en los últimos cuatro años. De estas, una de las más sonada fue en septiembre de 2018 cuando Sánchez visitó Canadá como parte de una gira que algunos medios catalogaron como encuentros para "recuperar iniciativa y reforzar la imagen de líder progresista". La otra fue a finales de junio de este año después de la cumbre de la OTAN que tuvo como sede la ciudad de Madrid.

Gobiernos progresistas y feministas

En ambos momentos, los encuentros de los mandatarios, claramente fueron noticia. El primer encuentro se desarrolló días previos a la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Sánchez aprovechó la cita para pasar antes por Canadá y gestar alianzas con un gobierno al que siempre le ha seguido los pasos. Una de las claras intenciones del representante español era acercarse a un gobierno del mismo tinte político, en vista de la debacle socialdemócrata por la que atravesaba Europa y el mundo con Trump a la cabeza durante ese año.

Ya para este encuentro, Sánchez se mostraba públicamente afín a ciertos temas similares a los de la agenda política de Trudeau. Por ejemplo, en relación a la igualdad de género y el feminismo, así como el ecologismo y una postura menos dura frente a temas como la inmigración. Y es que recordemos que el gabinete nombrado por Sánchez ha sido reconocido por ser uno de los más paritarios del mundo, con 11 mujeres y 6 hombres a cargo, mientras que Trudeau, ha sido reconocido mundialmente como un líder feminista y altamente progresista.

Cerrar viejas heridas y discordias

Otro de los temas que marcan puntos de convergencia en ambas administraciones es la idea de cerrar heridas del pasado o el restablecimiento de la mayor convergencia nacional. Por ejemplo, en el caso de Sánchez, la reforma a la Ley de Memoria Histórica, que busca crear una Comisión de la Verdad entre otras herramientas, para iniciar un proceso de esclarecimiento y justicia por todos los actos cometidos durante el franquismo, fue un gesto bastante cercano al de Trudeau.

Este último mandatario también ha emprendido un proceso de reconocimiento a las comunidades indígenas y comunidad LGTBIQ. En el primer caso, por los abusos cometidos por la iglesia con la famosa política de "asimilación forzosa" implementada desde finales del siglo XIX hasta el año 1990. En el segundo caso, por la persecución ejercida contra miembros de esta comunidad por parte del gobierno canadiense entre los años 1950 y 1990.

Inmigrantes y cambio climático

Otro tema, por demás controversial, en el que coinciden ambos mandatarios es como anunciábamos, el tema migratorio. Trudeau, a diferencia de su vecino Donald Trump, se ha mostrado mucho más abierto a la llegada de extranjeros a su país. Su postura es muy clara, acompañar y promover una migración económica para fortalecer el mercado de trabajo canadiense en jaque por la escaza mano de obra.

Postura similar, ha asumido el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Por ejemplo, al mostrarse abierto a recibir el Aquarius, un barco integrado por 630 personas que esperaba paso a Europa frente a las costas de Libia. O al promover una nueva ley de extranjería que garantiza ampliar oportunidades laborales a inmigrantes y trabajadores extranjeros.

Ahora bien, si hacemos referencia al encuentro de este año, en el marco de la cumbre de la OTAN, ratifica aún más las similitudes en ambos gobiernos. Así como la intención por establecer agendas comunes y convenios como la "Agenda de Cooperación España-Canada". Luego de la celebración de este evento el pasado junio en Madrid, los líderes establecieron temas de cooperación bilateral que van desde acuerdos contra el cambio climático, hasta la defensa de un orden internacional basado en el respeto por las normas y el derecho internacional.

Tal como lo expresa un comunicado de La Moncloa, citando el encuentro: "Durante la reunión, ambos líderes han reiterado la profunda sintonía personal y política que les une (...) basada en los mismos valores compartidos de defensa de los derechos humanos, la democracia, el Estado de Derecho, el feminismo y la igualdad de género".

En definitiva, a lo largo de los últimos años ha quedado claro que, al menos en línea política e ideológica, Pedro Sánchez y Justin Trudeau mantienen una apuesta política bastante cercana. Esta sintonía ha hecho que conjuntamente lideren y defiendan posturas tan importantes a escala global como la de un multilateralismo frente al unilateralismo histórico, o los derechos medioambientales y la urgencia de una transición energética.

Parecidos físicos

Aunque para algunos podría catalogarse de algo banal, la imagen de ambos candidatos, además de una agenda política cercana, también ha llamado bastante la atención. El aspecto físico de ambos ha sido destacado por algunos medios internacionales, e incluso algunos de los encuentros antes mencionados han sido catalogados como "duelo de guapos". De ambos mandatarios llama la atención en los medios de comunicación, aspectos como su estatura, edad (50 años), estilo de vida (deportistas), corpulencia y cuidado de imagen personal.

Al mismo tiempo, se resaltan temas de su vida personal, como el hecho de tener matrimonios sólidos y con compañeras de alta visibilidad y liderazgo. De igual manera, su formación académica, su estilo y personalidad carismática.

Si consideramos lo anterior en tiempos del personal branding, la abundancia de redes sociales y la cantidad de reflectores puestos sobre figuras políticas como Trudeau y Sánchez, la imagen no es lo de menos. Si bien no es un tema central, una imagen personal y física cuidada contribuyen a una mayor visibilidad y aceptación pública. Asimismo, demuestran o reflejan salud y vitalidad, dos elementos centrales a la hora de dirigir un país, tarea que de por sí implica un gran desgaste y exposición, y para la cual sin duda hay que estar preparado tanto física como mentalmente.

En este día...