El nombre se lo debe a un anticuario que hasta hace poco tiempo poseía allí su tienda y adornaba todo el recorrido del pasadizo con su vistosas mercancías…lámparas., tinajas, objetos de cobre, y demás objetos antiguos.
En realidad, este pasadizo no es otra cosa que una de las antiguas entradas al Palacio de Caracena, hoy sede del ayuntamiento toledano.
He oído cientos de teorías acerca de ella. Desde los que dicen que era un antiguo Rollo de Justicia hasta quiénes sostienen que es una columna de un antiguo palacio.
Ni que decir tiene de que hubo múltiples juicios entre el Ayuntamiento y los dueños del Palacio.
Dejando atrás la colina, llegas al final del pasadizo. La luz que se cuela por la puerta parece que está anunciando que estás llegando a un lugar de otro mundo.
Lo único mágico es que te has ahorrado un montón de tiempo y caminata gracias a este pasadizo queparece despedirse mostrando su magia y su misterio con esa puerta abierta, abierta para tod@s.
Para quién todavía no se ubique, San Google le echa una mano.
Investigando, he descubierto que había pasadizos en una casa que unía el callejón de San Ginés con la calle de la Plata y en el Palacio de Fuensalida, que sería una salida hacía la calle de Santo Tomé ya que dicho Palacio contaría con otra portada en esta calle
Fuente: http://unrio-depalabras.blogspot.com.es/2012/10/este-paso-es-de-toledo.html