El rechazo a tu gobierno y a tu gestión es ya una tendencia imparable, como ha quedado demostrado en las elecciones madrileñas del 4 de mayo. Crece día a día y cualquier candidato que se enfrente a ti recibirá el apoyo del grueso de la ciudadanía por el simple hecho de ser tu adversario. Siento decirte que eres el político más odiado de España y que ya hay muchos millones de españoles esperando que se abran las urnas para castigarte. Cada día, para tu desgracia, miles de frustrados e indignados se suman a ese ejército anti-sanchista.
Cuanto más tardes en someterte al criterio de los ciudadanos, más abultada y terrible será tu derrota. Si lo haces pronto, antes de que termine este año 2021, a la sombra de las vacunas y del dinero que llegará de Europa, quizás puedas evitar la humillación, aunque nunca lograrías una victoria, a menos que realices un pucherazo indecente que, si se descubre, puede costarte la ruina y la cárcel.
Los que conocemos el oficio de la comunicación y las relaciones públicas sabemos que es casi metafísicamente imposible torcer una tendencia consolidada. Y en mi vida profesional he visto pocas tendencias tan sólidas y pujantes como la que te rechaza y desprecia en España, cada día más fuerte y poderosa.
Existe ya una cola de españoles indignados y frustrados que esperan el momento de que se abran las urnas para castigarte. Es una cola temible, de decenas de kilómetros, y pronto será de cientos de kilómetros, quizás tan grande que atraviese España de norte a sur.
Has sido demasiado torpe, mentiroso, arrogante, despilfarrador, obtuso y miserable. Has abusado y te has ganado a pulso la repulsa y el rechazo de tus ciudadanos, a los que ya no puedes seguir engañando, conscientes de que tu política, dependiente de los desleales catalanes y de los totalitarios comunistas, nos conduce al abismo.
Ten un poco de humildad y abre tu cerebro a la luz. Opta por anticipar todo lo posible las elecciones, si es posible para mañana mismo, si quieres evitar la derrota más humillante de un candidato español en siglos.
Te lo garantizo.
Francisco Rubiales