Director: Don Hall, John Ripa
Guionistas: Qui Nguyen, Adele Lim
Género: Animación, fantasía, aventuras
Duración: 107 minutos
Puntuación: 8,5Raya y el Último Dragón nos transporta al mundo de fantasía de Kumandra, donde humanos y dragones vivieron juntos hace mucho tiempo en perfecta armonía. Pero cuando unas fuerzas del mal amenazaron el territorio, los dragones se sacrificaron para salvar a la humanidad. Ahora, 500 años después, esas mismas fuerzas malignas han regresado y Raya, una guerrera solitaria, tendrá que encontrar al último y legendario dragón para reconstruir un mundo destruido y volver a unir a su pueblo. Sin embargo, a lo largo de su aventura, comprenderá que se necesita algo más que la magia de un dragón para salvar al mundo: también necesitará confianza en sí misma y trabajo de equipo.
Esta película es una maravilla visualmente. No sólo las imágenes son preciosas, sino que la ambientación es una auténtica pasada: de inspiración asiática, la historia nos lleva de la mano por los diferentes reinos y escenarios que forman el mundo de Kumatra: las cinco tribus de Fang, Heart, Talon, Tail y Spine. Cada tribu tiene una localización diferente, una cultura distinta y diferentes creencias. Resulta una delicia ir visitando todos los lugares por los que tiene que pasar Raya a lo largo de esta aventura. En ese sentido, me recordó un poco a la película de Vaiana, por lo bonitas que resultan ambas en cuanto a imágenes.
Esta historia es aventura en estado puro. Tenemos muchas localizaciones, muchas persecuciones y enfrentamientos, un ritmo muy ágil y muchos personajes secundarios que se van sumando a la misión de Raya. En fin, en definitiva están todo el rato pasando cosas y desde luego, no te da tiempo a aburrirte. Después de la protagonista, sin duda el personaje que más sobresale es Sisu, este místico dragón de las leyendas. No sólo es una preciosidad a nivel de diseño, sino que su personalidad es divertida, contrasta con la de Raya y le da mucha frescura a la película. Sin duda, sin Sisu la historia no sería ni la mitad de buena. El otro personaje que le da mucho juego a la película es Namaari, la antagonista. Sin duda, el arco que tiene, su evolución y el camino que sigue le dan mucha profundidad, madurez y sentimiento a la película, y bastante más chicha a la trama.
¿Es Raya y el último dragón la película más original de Disney? Pues no. La trama tampoco es que la hayamos visto nunca antes, pero igualmente, es una película que se disfruta y que se pasa sin que apenas te des cuenta. Además, me gustó bastante los mensajes que deja la película, creo que en este caso sí que es algo diferente a lo que Disney nos tiene acostumbrados y a mí me encantó. Esta película habla sobre confiar en el otro, sobre perdonar. Habla sobre dar el primer paso y hacer un acto de confianza, a pesar de todo, a pesar de no conocer a la otra persona, a pesar del pasado, a pesar de los errores. De hecho, hubo algún momento en el que a mí se me escaparon las lagrimitas.
Raya y el último dragón es la última película que ha sacado Disney y que se disfruta muchísimo.Con una ambientación de inspiración asiática y escenarios muy variopintos,con mucha acción, muy buen ritmo y unos personajes bien construidos,tal vez no tenga la trama más original o sorprendente, pero desde luego es muy recomendable.